Indra, la empresa líder en el sector de la defensa en España que ha recibido contratos militares por más de 7 mil millones, se encuentra en el centro de una tormenta corporativa, ¿cómo está en bolsa?
Se descarta la fusión de Indra con EM&E. ¿Qué supone esto para la firma? ¿Las caídas eran oportunidad de entrar? Esto dicen los analistas.
El conflicto se originó en abril de 2005, cuando Ángel Escribano, presidente de la compañía y titular del 14,3% de sus acciones, propuso que la firma adquiriera Escribano Mechanical and Engineering, compañía de su propiedad.
El argumento de Escribano era que la compra de su propia tecnológica militar reforzaría el músculo industrial de Indra. Sin embargo, aunque en un principio no hubo objeciones a esa fusión, la postura del Gobierno cambió radicalmente esta semana.
La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, destacó la importancia estratégica de la empresa: "Indra es una de las empresas más importantes de nuestro país, la que está llamada a jugar un papel, yo diría que protagonista en muchas de las soluciones que se están buscando en Europa, justo para tener esa autonomía estratégica, concretamente en materia de defensa en materia de seguridad".
La SEPI toma posición
En la última semana, la SEPI, que controla el 28% del capital, manifestó de forma oficial su inquietud ante un evidente conflicto de intereses y condicionó su respaldo a la dimisión inmediata de Escribano. Tanto Pedro Sánchez como Carlos Cuervo señalaron que cualquier decisión corresponde en todo caso a la compañía, describiendo la situación como "un supuesto problema de conflicto de interés" donde "la SEPI está trabajando en Indra sobre esta cuestión".
Por ahora, este asunto se zanja con la renuncia de Escribano a la fusión y no con su salida de la compañía. Lograr la salida del presidente no sería una tarea sencilla por dos razones: la división interna del consejo de administración de Indra, que está fracturado y dificulta obtener los apoyos necesarios, y la vía administrativa que requeriría trasladar la batalla a una junta general de accionistas.
Perspectiva de los analistas
Nicolás López, director de renta variable de Singular Bank, explicó la posición de la entidad pública: "La SEPI tiene un control en Indra, el accionista mayoritario y que ha tomado esa decisión de que la forma de combatir el conflicto de intereses es con la salida del puesto de presidente de escribano porque si no pues la operación clave no? La fusión o la compra de escribano pues no, no tendría lugar pues o una cosa o la otra".
Álvaro Blasco, desde Atl Capital, planteó las incógnitas sobre el futuro liderazgo: "Yo creo que lo lógico sería que Escribano dejase la presidencia, pero lo que sí preocupa sobre todo es quién sería el nuevo presidente y ahí yo creo que para los accionistas sería bueno que el presidente fuese alguien relacionado con el sector, con conocimientos de la industria y con conocimientos sobre todo de manejar un grupo tan complejo como el que se ha convertido Indra con las últimas adquisiciones".
Pablo García, director de Alphavalue, cuestionó la lógica de toda la operación: "No entiendo por qué escribano mecánica que podía tener un interés desde el punto de vista digamos de ingeniería, etcétera Esa fusión teniendo al presidente y a su hermano con un 14,3% de Indra siendo el líder de la compañía y una compañía tan sensible por el tema de la defensa y con la SEC de un 28%. Pues la verdad es que la fusión era bastante extraña desde el punto de vista conflicto de interés".
Impacto en los mercados
José Lizán desde Quadriga identificó múltiples riesgos para el valor: "Por un lado, el riesgo de overhang de que la familia Escribano deshaga su participación en Indra, donde tienen fuertes plusvalías. Yo creo. De ahí la reacción negativa. Y luego también pues otra posibilidad podría ser listar esquivar el mercado y una vez resuelta la valoración pues proceder a esa fusión en el futuro no?".
Sin embargo, Lizán también destacó las fortalezas fundamentales de la compañía: "Muy incierto y desde luego ha sido un varapalo, aunque en lo que representa únicamente la marcha de su negocio es un buen momento para el valor de la compañía por sí sola. Indra pues, también está en un momento dulce, en un momento dulce, un momento dulce en todo lo que es defensa".
Desde el análisis técnico, Javier Alfayate, gestor del grupo Link, ve una oportunidad: "Parece más bien una oportunidad. Es decir, si hemos estado esperando para entrar en Indra, no, aquí compran las fugas, se compran los apoyos. El apoyo de Indra en este caso es 51 77, que es donde pasa esa media".
No obstante, Marc Ribes, cofundador y CEO de Blackbird Broker, mantiene cautela: "Esto puede rebotar un seis 7%. Sí, pero que el mercado tenga capacidad de volver otra vez a superar los 60 y marcar nosotros rally lo veo complicado, más después de subir un 260% que dificulta que el precio pueda marcar capitalización sustancialmente más alta".
A pesar de la incertidumbre, el consenso de analistas de Reuters mantiene un consejo de comprar para Indra con un precio objetivo de 61,35 euros, lo que supone un potencial de más del 19% de cara a los próximos 12 meses.