Asia comienza 2016 en rojo. La bolsa china ha cerrado sus puertas tras caer más de un 7% en línea con las nuevas normas establecidas. La tensión geopolítica y la actividad de las fábricas chinas han sido los dos factores que han influido en las pérdidas de esta jornada. El PMI manufacturero ha retrocedido en diciembre por décimo mes consecutivo. Lo ha hecho hasta los 48,2 puntos. Las corredurías han sido los valores más perjudicadas con descensos de hasta el 7%.

En el primer día de operaciones de este año, la bolsa de Japón también ha cerrado con una caída del 3%. La bajada de la bolsa japonesa se ve influenciada por las declaraciones  del primer ministro nipón, Shinzo Abe, sobre la marcha de la economía nacional. En la primera sesión parlamentaria del año, Abe ha señalado que 2016 será un año de crecimiento económico aunque ha advertido de que queda trabajo para superar la deflación. Los sectores que han acumulado más pérdidas han sido los de las corredurías, el del caucho y el del transporte aéreo. Las precios del petróleo han rebotado durante la sesión asiática. La japonesa Inpex ha cerrado con una subida del 2%. Los títulos de Toshiba han subido un 2% después de que haya conseguido financiación para su reestructuración, gracias a un fondo respaldado por el estado japonés.También hay que destacar a Samsung. Sus acciones han caído más de un 3% después de que el presidente de la compañía, haya advertido a los empleados de que los próximos años serán difíciles por la caída de la demanda global.

La bolsa de Hong Kong se ha dejado un 2,7%, las acciones de Macao caen después de que sus ingresos hayan caído en diciembre un 21% hasta los 2.300 millones de dólares.

Recogemos también otros datos. La actividad manufacturera en Corea del Sur ha subido a 50,7 puntos en diciembre. Es su primera expansión en diez meses. El IPC indonesio ha caído al 3,35% en diciembre. El tailandés al -0,85%. En el mercado de divisas, el yuan se mueve en mínimos de cuatro años y medio frente al dólar.

NUEVAS NORMAS PARA FRENAR LAS CAÍDAS

Hoy han entrado en vigor los nuevos mecanismos de freno a las fuertes caídas en las bolsas chinas Shanghái y Shenzhen, una serie de normas de funcionamiento para evitar desplomes como los del verano pasado. Estas nuevas reglas de la Comisión Reguladora del Mercado de Valores de China (CRMV), que nominalmente entraron en vigor al comenzar enero, aumentan las restricciones a las fluctuaciones diarias que ya existían en los mercados chinos.

Según las nuevas normas, a partir de hoy, las bolsas de Shanghái y Shenzhen congelarán automáticamente durante 30 minutos la cotización de un valor determinado llega a ganar o a perder un 5 % dentro del mismo día. Si, después de esa pausa, la variación llega a ser de un 7 %, tanto en sentido negativo como en positivo, se suspenderán las transacciones de ese valor ya para lo que quede del día, un paso que hasta ahora se había dado sólo si la variación diaria llegaba a ser de un 10 %.