La cuenta atrás para la salida a Bolsa de SpaceX ya ha comenzado. La compañía aeroespacial fundada por Elon Musk aspira a protagonizar la mayor oferta pública de venta (OPV) de la historia, una operación que podría recaudar hasta 75.000 millones de dólares y otorgar a la empresa una valoración cercana a los 1,75 billones de dólares.

Según ha adelantado Reuters, SpaceX planea fijar el precio de colocación en 135 dólares por acción, poniendo en circulación alrededor de 555,6 millones de títulos. De confirmarse estas cifras, la compañía entraría directamente en el grupo de las empresas más valiosas del mundo, compitiendo en tamaño con gigantes tecnológicos como Apple, Microsoft, Amazon o NVIDIA.

La valoración de 1,75 billones de dólares supone un salto extraordinario incluso para una compañía que lleva años rompiendo récords. SpaceX ha revolucionado la industria espacial gracias a sus lanzamientos reutilizables, sus contratos con la NASA y, especialmente, al crecimiento de Starlink, su negocio de internet por satélite.

Precisamente Starlink se ha convertido en uno de los principales motores de crecimiento de la compañía. La red ya presta servicio en decenas de países y genera miles de millones de dólares en ingresos recurrentes, un factor clave para convencer a los inversores de que SpaceX es mucho más que una empresa de cohetes.

A ello se suma el potencial de Starship, el gigantesco vehículo espacial con el que la compañía pretende impulsar futuras misiones lunares, viajes a Marte y nuevos negocios relacionados con la economía espacial.

¿Está justificado un precio de 135 dólares por acción?

La gran pregunta para Wall Street es si el mercado está dispuesto a respaldar una valoración tan ambiciosa.

Los inversores alcistas sostienen que SpaceX domina sectores con enormes barreras de entrada y que posee una posición prácticamente única en la industria espacial comercial. Además, la compañía cuenta con contratos gubernamentales multimillonarios y una ventaja tecnológica que sus competidores todavía no han logrado igualar.

Sin embargo, también existen riesgos significativos. SpaceX continúa realizando inversiones masivas para desarrollar Starship y ampliar la constelación de Starlink. A pesar de su fuerte crecimiento, la empresa sigue afrontando elevados costes operativos y un importante consumo de capital.

Por ese motivo, buena parte de la valoración actual descansa en expectativas futuras más que en beneficios presentes. En otras palabras, los inversores no solo estarían comprando el negocio actual de SpaceX, sino también la promesa de una futura economía espacial liderada por Elon Musk.

La mayor salida a Bolsa de la historia

La operación está siendo coordinada por algunas de las mayores entidades financieras del mundo y podría generar cientos de millones de dólares en comisiones para los bancos colocadores.

Durante las próximas jornadas se conocerán más detalles sobre el proceso de colocación y el interés real de los grandes inversores institucionales. Si la demanda responde como esperan los bancos de inversión, SpaceX podría debutar en el mercado con una de las mayores capitalizaciones bursátiles jamás vistas.