El selectivo español ha iniciado el mes de octubre y el cuarto trimestre del ejercicio con una clara ruptura bajista del rango de lateralización que venía manteniendo durante las últimas semanas. Según el análisis de Daniel Santacreu, analista independiente, "hemos roto por la parte baja del rango de lateralización que venía acometiendo desde hace algunas semanas", confirmando así una mayor presión vendedora en el corto plazo.

Contexto de mercado con Daniel Santacreu

Análisis de Unicaja con Daniel Santacreu

Consultorio de Bolsa con Daniel Santacreu

El ambiente en los mercados está claramente dominado por la cautela y los números rojos a ambos lados del Atlántico, aunque las caídas son más moderadas en Estados Unidos. Tras un cierre de septiembre convulso, los inversores continúan ajustando sus carteras ante un entorno marcado por la presión de las rentabilidades de la deuda y el encarecimiento de la energía en Europa. El tono pesimista se ha impuesto en las principales plazas europeas en este comienzo de octubre.

El sector bancario, principal responsable de las caídas

Santacreu identifica al sector bancario como el principal culpable de este movimiento bajista tanto en el selectivo español como en el resto de índices europeos. "La combinación de volatilidad en los mercados de renta fija y el temor a que el prolongado endurecimiento monetario termine pasando factura a la actividad monetaria, pues está castigando con fuerza a las entidades financieras", explica el analista.

Esta presión sobre el sector financiero contrasta con el comportamiento más resistente que se observa al otro lado del Atlántico, donde la tecnología sigue ejerciendo de escudo gracias al impulso del sector semiconductores y el apetito incesante por la inteligencia artificial, lo que permite a los valores tecnológicos aguantar el tipo en un entorno de mercado complejo.

Bonos y petróleo: las dos claves fundamentales

El analista destaca dos factores fundamentales que están condicionando el comportamiento de los mercados. En primer lugar, los bonos continúan mostrando una fuerte tensión en las rentabilidades soberanas. El bono estadounidense a diez años cotiza a niveles muy exigentes, alcanzando niveles no vistos desde 2002.

Por otro lado, el petróleo está experimentando un nuevo repunte importante. El barril de Brent de referencia en Europa se sitúa ya por encima de los 101 dólares por barril, mientras que el crudo americano West Texas roza los 93 dólares.

Panorama técnico de los principales índices europeos

El Ibex 35 no es el único índice europeo que muestra debilidad técnica. El CAC 40 parisino presenta un gráfico muy bajista, habiendo roto en la sesión analizada por debajo de los 8.000 puntos. Según Santacreu, por debajo de este nivel debería producirse un rebote lo suficientemente intenso para anular este sesgo bajista.

El Dax alemán aguanta a duras penas por encima de la media móvil de 200 periodos, mientras que el Eurostoxx 50 también está perforando los mínimos de los últimos meses en los 6.200 puntos. Esta debilidad generalizada en los índices europeos contrasta con el comportamiento más mixto observado en Estados Unidos.

Divergencia entre Europa y Estados Unidos

En Wall Street, el escenario presenta características diferentes. El S&P 500 se mantiene equidistante entre soportes y resistencias, aunque muy lateralizado. El Nasdaq muestra una acción bastante cerca de los máximos históricos alcanzados el pasado mes de junio, evidenciando la fortaleza relativa del sector tecnológico estadounidense.

Esta divergencia entre ambos lados del Atlántico es significativa. Mientras los índices europeos están siendo bastante penalizados, los estadounidenses muestran mayor resistencia gracias al comportamiento del sector tecnológico y semiconductores, impulsado por el interés continuo en la inteligencia artificial.

Niveles clave a vigilar

Santacreu advierte que los mercados europeos se encuentran ahora ante zonas de soporte importantes. En el caso del Ibex 35, destaca la zona de los 19.000 puntos como nivel clave. Será fundamental observar el cierre semanal para determinar si el selectivo español es capaz de permanecer por encima de este nivel crítico, lo que podría marcar la diferencia entre una corrección temporal o el inicio de un movimiento bajista más prolongado en el tiempo.