Hoy se une oficialmente al Nasdaq 100 la compañía aerospacial de Elon Musk, SpaceX, apenas un mes después de recaudar 75.000 millones de dólares en lo que fue la mayor salida a bolsa de la historia.

El Foco | SpaceX se une oficialmente al Nasdaq 100

Apenas un mes después de su histórica salida a bolsa, la compañía aeroespacial de Elon Musk vuelve a cobrar protagonismo tras sumarse al índice estadounidense.

Todo lo que sube...baja

Hagamos memoria: su precio de despegue inicial de 150 dólares saltó con una fuerza idéntica a la de sus cohetes, tocando un techo de 210 dólares en los días posteriores. Pero en el mercado, como en la física, todo lo que sube baja. Ese impulso inicial, como saben, ha ido perdiendo fuerza y, atención, porque su entrada hoy en el Nasdaq no es, ni mucho menos, una garantía de que volvamos a ver fuegos artificiales.

¿Por qué se dice esto? Pues porque la historia reciente de Wall Street sugiere prudencia. Aunque en teoría la inclusión en un gran índice genera una fuerte demanda automatizada por parte de los fondos pasivos, la realidad es que el mercado suele descontar este beneficio con mucha anticipación. Es decir, cuando llega el día del rebalanceo, el factor sorpresa ya no existe.

Cuando una acción ya se dispara antes de entrar a un índice, parte importante de la demanda futura suele haberse consumido de antemano mediante compras especulativas y posicionamiento de fondos.

Palantir y Strategy, opacados por el Nasdaq

Dos casos muy recientes ilustran a la perfección este fenómeno: Palantir y Strategy. Ambas compañías se incorporaron al Nasdaq 100 en diciembre de 2024 rodeados del mismo ruido mediático.

Palantir tocó su techo histórico justo los días de su inclusión para después despeñarse un 25%. Lo de Strategy fue todavía más dramático: la acción besó el cielo un mes antes de entrar al índice y, desde ese instante, sufrió una corrección brutal de casi el 80% en su cotización.

Ni Palantir ni Strategy replicaron el guion optimista que muchos esperaban tras incorporarse en el Nasdaq. Un evento que coincide más con techos de mercado y volatilidad que con rallies sostenidos.

Sin embargo, el optimismo parece azotar en Wall Street. Ya son seis bancos que, según Bloomberg, tienen el consenso de que las acciones de SpaceX subirán como uno de sus cohetes. Morgan Stanley o Goldman Sachs, entre otros, ya han comenzado a recomendar la compra de acciones, antes incluso de su incorporación al Nasdaq 100.

Aun así, la fría hemeroteca de Wall Street mira con lupa a SpaceX y lanza esa pregunta incómoda, casi tabú, que siempre sobrevuela a los valores estrella: ¿será el Nasdaq el combustible definitivo para que la empresa de Musk rompa la atmósfera o, marcará, simplemente, el punto de agotamiento de un viaje que ya subió demasiado rápido?