Suma y sigue la carrera bursátil en EEUU, que apenas un mes después de la esperada salida a bolsa de SpaceX, este próximo 10 de julio será protagonista la surcorena Sk Hynix, que ya no solo sueña en Seúl, sino también en conquistar Wall Street.

El Foco | SK Hynix se prepara para desembarcar en el Nasdaq

Este próximo 10 de julio será protagonista la surcorena Sk Hynix, que ya no solo sueña en Seúl, sino también en conquistar Wall Street.

SK Hynix, el titán surcoreano de los semiconductores, ha decidido que el tablero global de la inteligencia artificial necesita un nuevo epicentro financiero. Con una revalorización meteórica del 273% en lo que va de año, propulsada por la insaciable sed mundial de chips capaces de entrenar redes neuronales complejas, la compañía prepara ahora un salto histórico al Nasdaq mediante la emisión de recibos de depósito americanos.

¿El objetivo? Pues colocar 17,79 millones de nuevas acciones para levantar unos 28.000 millones de dólares, todo un hito reciente en los mercados de capitales.

El 'pero' de los inversores estadounidenses

Durante años, invertir en SK Hynix, que compite directamente con Micron en EEUU, ha sido todo un dolor de cabeza logístico y financiero para los inversores minoristas estadounidenses debido a las barreras de acceso de los mercados asiáticos.

Poseer acciones de la surcoreana implicaba operar fuera del horario habitual en EEUU, sin embargo, para esquivar el problema de comprar en Corea, existía una alternativa e EEUU: Los ADR no patrocinados que cotizan en mercados extrabursátiles.

Pero tiene truco, porque estos recibos de depósito, conocidos como ADR, no solo cuentan con una liquidez muy limitada, sino que tampoco cuentan con el respaldo oficial de SK Hynix y, por tanto, cuentan con un rendimiento inferior al de sus acciones.

¿Qué quiere decir esto? Pues que el precio de este certificado no replicaba de forma exacta ni eficiente las subidas meteóricas que la acción real sí estaba teniendo en Seúl. Sin embargo, al cotizar ahora en Wall Street, la firma se conecta directamente con los perfiles más ágiles del mercado, sedientos de subirse a la ola del hardware algorítmico.

Se prevé que SK Hynix obtenga unos ingresos netos equivalentes a 144.000 millones de dólares en 2026, con unas ventas de 231.000 millones, lo que supone nada menos que un aumento del 415% y del 265%, respectivamente.

El destino de esta lluvia de miles de millones está perfectamente diseñado para la batalla industrial: levantar dos nuevas fábricas en suelo surcoreano y adquirir equipos de precisión, como los escáneres ultravioleta de la neerlandesa ASML. Esta expansión se alinea de forma estratégica con el gigantesco plan estatal de 576.000 millones de dólares con el que Corea del Sur pretende blindar su soberanía tecnológica.

Con la fijación de precios en el horizonte inmediato de este jueves y el inicio de las operaciones previsto para el viernes, los mercados contienen el aliento. Esta operación, llamada a ser la segunda mayor venta de acciones de la historia tras la estela de SpaceX, se convertirá en la prueba de fuego definitiva: el termómetro que medirá si la fe global en el superciclo de la memoria de alto rendimiento sigue intacta.