Al día se envían en el mundo 207.000 millones de emails, se registran 8.800 visualizaciones en youtube, se realizan 4.200 millones de búsquedas en Google, se escriben 803 millones de tuits, se generan 2.300 millones de Gigas de tráfico web… Y pese a estas cifras, el 60% de la población mundial no tiene acceso a Internet. Son datos del último informe del Banco Mundial titulado Digital Dividens, entendiendo como dividendos la innovación, la eficiencia y la inclusión que promueve el uso de Internet. El Banco Mundial destaca tres dividendos: el crecimiento económico, la creación de empleo y los nuevos servicios. Por poner un ejemplo, Internet permite que ocho millones de emprendedores chinos usen el e-commerce para vender sus productos.

En la última década el número de usuarios de Internet se ha triplicado hasta los 3.200 millones, de los que 1.100 millones se conecta a alta velocidad. A ello ha contribuido que 8 de cada 10 personas en el mundo desarrollado tengan un smartphone, cifra que va en aumento. El Banco Mundial reclama un esfuerzo por expandir la red hasta los 4.200 millones de personas que no acceden a ella. Considera el acceso a Internet una prioridad global.

Indonesia no se benefició del avance del barco de vapor hasta 160 años después de su creación; a Kenya la electricidad llegó 60 años después de inventarse. Vietnam tardó 15 años en introducir las computadoras desde su creación. Estos datos evidencian que las nuevas tecnologías necesitan menos tiempo para incorporarse a nuestra rutina. El sector de las tecnologías de la comunicación y de la información supone el 7% del PIB en Estados Unidos. ¿Cuántos años tardaremos en ver como se publica esta cifra?

Una de las preguntas ahora es quien lleva Internet a donde no existe. ¿Quién lo paga? Y entonces pensamos en generadores de servicios de contenidos como Mark Zuckerberg y los intentos de Facebook, por llevar la red a todas las esquinas. Él a cambio, tendrá nuestros datos.

 

(FOTO: Ac Rockefeller, www.flickr.com)