Crédito y Caución acaba de publicar el Barómetro de Prácticas de Pago de España, elaborado con la participación de más de 200 empresas de distintos sectores, como la industria manufacturera, la construcción, el comercio y los servicios. El 61% de las compañías consultadas asegura sufrir retrasos en los pagos, principalmente por problemas de liquidez de sus clientes (41%), y cifra en el 2% de la facturación las pérdidas derivadas de los impagos.
Escucha todas las claves que nos ha dejado Vanesa Santos, responsable de comunicación de Crédito y Caución
Crédito y Caución alerta de que las pérdidas para las empresas españolas derivadas de los impagos se sitúan en torno al 2% de la facturación.
Las empresas, pesimistas en cuanto a las insolvencias
Actualmente, el 47% de las operaciones comerciales B2B se realizan a crédito en España. Los plazos de pago siguen siendo cortos, lo que indica la necesidad de las empresas de convertir las facturas en efectivo para disponer de flujo de caja. De hecho, entre los principales efectos de los impagos, las compañías identifican la reducción del margen de liquidez (33%), junto con dificultades para planificar su tesorería (20%).
En este contexto, la mayoría de las empresas se muestra pesimista en cuanto a la evolución de las insolvencias en los próximos meses. En concreto, el 70% prevé que los niveles de impagos se mantengan elevados y el 16% anticipa un empeoramiento, como consecuencia del aumento de los costes y del endurecimiento del acceso a la financiación.
Ante esta situación, cabe destacar que las compañías españolas suelen contar con estrategias de prevención frente a los impagos, ya sea a través de provisiones internas o mediante herramientas como el seguro de crédito.
En cuanto a las previsiones para el próximo año, las perspectivas económicas de España siguen siendo relativamente sólidas, respaldadas por el consumo privado y la actividad del sector servicios, pero el crecimiento se está desacelerando y los costes de financiación siguen siendo altos. Estos factores perturbadores podrían afectar a la liquidez empresarial a corto plazo, especialmente en el caso de las pymes.
En conclusión, el Barómetro de Prácticas de Pago de las empresas españolas refleja una tesorería ajustada y una creciente preocupación por la evolución de los impagos.
