Venezuela, debido a la inflación, el desabastecimiento y los problemas económicos que atraviesa el país, está a punto de tocar el colapso económico. Rogelio Núñez, investigador del Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Alcalá, explica en Capital Radio las dificultades de la oposición para lograr un cambio de gobierno.



Núñez afirma que "el país no ha colapsado gracias al poco apoyo social que le queda al régimen". Confía además en que, en el caso de que las revueltas y manifestaciones se conviertan en multitudinarias y regulares, el gobierno de Venezuela "no podrá usar la fuerza porque los militares se pondrán del lado de la población civil".

Respecto al paso atrás que está dando el ejecutivo, Rogelio Núñez considera que "no se debe tanto a las presiones como al momento político que vive el país, que ha provocado que la mejor estrategia para el gobierno de Nicolás Maduro fuera dar un paso atrás".

En cuanto a las reformas que debe llevar a cabo el país, es "algo que se sabe que debe afrontarse desde 2011, cuando se conoce la enfermedad de Hugo Chávez, pero esas reformas no se han llevado a cabo porque nunca es el mejor momento. Debido a esos retrasos a la hora de enfrentar el panorama económico, la inflación y la falta de bienes de primera necesidad podría provocar un proceso migratorio que afectaría especialmente a Colombia"

El objetivo del gobierno es llegar bien a 2018, presentar un nuevo candidato presidencial y esperar una victoria. En el caso de que comenzasen las revueltas a gran escala, "no creo que las fuerzas armadas se mantuvieran leales al gobierno. El camino de la oposición es presionar en las calles", y de esa manera lograrán un cambio político en el ejecutivo.