China ha realizado más de 121 fusiones y adquisiciones en Europa el año pasado. ¿Su frenazo económico interrumpirá la tendencia este año? ¿Qué busca China en el viejo continente y en España?

China encuentra en Europa dos cosas que necesita para su cambio de modelo productivo: acceso a la tecnología y marcas de relevancia. Son las que le ayudarán a satisfacer los nuevos patrones de consumo que demanda su clase media. Como explica, Paul Moran, economista y profesor del IEB.



 

Los chinos tienen cada vez más interés en comprar empresas españolas, y ponen la mirada en tres sectores: el turístico, el inmobiliario y el agroalimentario. China quiere garantizar el suministro de alimentos a largo plazo. Por eso según el IEB, tiene la mirada puesta a corto plazo en el aceite de oliva y en la alfalfa deshidratada española. Ya hay 33 empresas homologadas en España para exportar este producto a China y somos su segundo proveedor.

Sin embargo, todavía queda camino por andar. La UE es uno de los principales inversores en China. Por el contrario, la inversión extranjera directa por parte de Pekín en Europa solo es del 6% de la total. Solo en España ha firmado siete operaciones de inversión en los nueve primeros meses de 2015, según datos del IEB.

Dice el instituto que a medida que la economía china ralentiza su tasa de crecimiento, las empresas y las familias más ricas chinas invertirán más en el extranjero. Su objetivo es: diversificar sus carteras y beneficiarse de la inversión rentable en países desarrollados.

(FOTO: Oleve Family Estate and Products vía flickr.com)