El acuerdo de diez puntos presentado por Irán y aceptado por Estados Unidos plantea un alto el fuego de dos semanas que todo el mundo ha recibido con alivio. La interpretación de muchos es que a Estados Unidos pocas opciones le quedaban tras ganarse el descontento de adeptos y no tan adeptos.

Tener que escuchar las peticiones de Irán hace que la permanencia del régimen de Teherán coja fuerza como hipótesis e incrementa también las posibilidades de que las relaciones entre Rusia, China e Irán se estrechen tras la guerra.

¿Realmente está Estados Unidos contra las cuerdas?

¿Acuerdo o retirada encubierta? La tregua con Irán pone el foco en EE.UU.

Estados Unidos y, en concreto Donald Trump, se juega con Irán una crisis reputacional diferente. ¿Cómo se interpreta la resolución temporal entre ambos países?

Estados Unidos maneja la agenda, pero sin su condición hegemónica

Que Estados Unidos no define solo las reglas del juego es algo de lo que ha dejado constancia la situación en Oriente Próximo. El director del grado en Relaciones Internacionales en UNIE, Fernando Domínguez, cree que más que debilidad, lo que demuestra el desarrollo de la guerra en Irán con Estados Unidos es un cambio de las reglas del juego, donde EE.UU. ya no tiene la misma condición hegemónica. "EE.UU maneja la agenda y es uno de los principales actores internacionales a tener en cuenta, pero no el único", explica.

Estados Unidos y, en concreto Donald Trump, se juega con Irán una crisis reputacional diferente. ¿Ha obtenido alguno de sus objetivos? Por ahora la guerra le ha costado miles de millones.

El Pentágono presentó ante el Congreso un gasto de 11.300 millones de dólares relativo sólo a los primeros seis días de esta operación militar. Pero…¿qué es lo que más preocupa a los estadounidenses? Lo que afecta a su bolsillo. Eso atañe directamente al precio de la gasolina.

De media, la gasolina en Estados Unidos ha pasado de estar por debajo de los 3 dólares el galón antes del inicio de la guerra, a superar los 6 dólares por galón en ciudades como San Francisco y más de 7 en el caso del diésel. Según una encuesta publicada por el Centro de Investigación Pew, siete de cada diez ciudadanos en Estados Unidos está preocupado por su encarecimiento.

La credibilidad de Trump en política exterior sigue cayendo en EE.UU.

En general, la reputación de Trump con la guerra en Irán y de la confianza de los norteamericanos en él ha caído de forma drástica. No hay ningún tema relacionado con política exterior en el que los ciudadanos de Estados Unidos expresen en su mayoría confianza. En concreto, el porcentaje de confianza sobre las políticas de Trump con Irán es de un 35%, siendo los republicanos mayores de 65 años los que más confían en las decisiones del presidente en la región.

De cualquier manera, esta tregua, alto el fuego, como queramos llamarlo, tiene que ser interpretada más allá. En opinión del director del grado en Relaciones Internacionales en UNIE, debería ser interpretado como una "garantía del respeto a las normas y el derecho internacional".