La Agencia Internacional de la Energía, AIE, ha publicado un nuevo informe con diez medidas de choque para reducir la presión del encarecimiento del petróleo sobre los consumidores ante las disrupciones de suministro provocadas por la guerra en Oriente Medio. El organismo sostiene que las actuaciones sobre la demanda pueden aliviar el impacto económico de la crisis mientras persisten las tensiones en los mercados energéticos.

Entre las propuestas figuran más teletrabajo, rebajar al menos 10 kilómetros por hora los límites de velocidad en autopistas, impulsar el transporte público, restringir el uso alterno del coche en grandes ciudades, compartir vehículo y mejorar la eficiencia logística. También plantea reducir vuelos cuando existan alternativas, reservar el GLP para usos esenciales como la cocina y sustituirlo en la industria por otras materias primas cuando sea posible.

Las 10 medidas de la AIE para reducir la presión del petróleo

1. Fomentar el teletrabajo donde sea posible
La AIE plantea reducir los desplazamientos diarios al trabajo, sobre todo en empleos compatibles con el trabajo remoto. Menos trayectos en coche implican un descenso inmediato del consumo de gasolina y diésel.

2. Rebajar al menos 10 km/h los límites de velocidad en autopistas
Reducir la velocidad mejora la eficiencia del motor y recorta el gasto de combustible en turismos, furgonetas y camiones. La AIE considera esta medida una de las más rápidas de aplicar.

3. Impulsar el uso del transporte público
El organismo recomienda trasladar parte de los viajes del coche privado al autobús, metro o tren. Esa sustitución baja el consumo de petróleo y además reduce congestión urbana.

4. Restringir el acceso alterno del coche privado en grandes ciudades
La AIE propone sistemas de circulación por matrículas o días alternos. El objetivo es limitar el tráfico en grandes urbes y recortar los trayectos más ineficientes y consumidores de carburante.

5. Compartir coche y mejorar la conducción eficiente
Aumentar la ocupación de los vehículos reduce el consumo por pasajero. Además, una conducción más suave, con menos acelerones y frenazos, también ahorra combustible de forma inmediata.

6. Mejorar la eficiencia en el transporte comercial y el reparto
En camiones y furgonetas de reparto, la AIE pide optimizar rutas, cargas y mantenimiento. También aconseja una conducción más eficiente para recortar el fuerte consumo de diésel en logística.

7. Desviar el uso del GLP fuera del transporte
En países donde el gas licuado del petróleo (GLP) se usa como carburante, la AIE sugiere pasar esos vehículos a gasolina cuando sea posible. Así se reserva el GLP para usos prioritarios como cocinar o calefacción básica.

8. Evitar vuelos cuando existan alternativas
La agencia pide reducir los desplazamientos aéreos, especialmente los de negocio, si hay tren u otras opciones viables. Eso rebaja la presión sobre el queroseno, uno de los combustibles más tensionados.

9. Sustituir el GLP por otras soluciones modernas de cocina
Cuando sea viable, la AIE apuesta por cocinas eléctricas u otras alternativas modernas para reducir la dependencia del GLP. Con ello busca proteger a los hogares más vulnerables y evitar el regreso a combustibles más contaminantes.

10. Dar flexibilidad a la industria y aplicar medidas rápidas de eficiencia

La mayor interrupción de la historia

La AIE subraya que el conflicto provoca ya la mayor interrupción de suministro de la historia del mercado mundial del crudo. El tránsito por el estrecho de Ormuz, por donde suele pasar cerca del 20% del consumo mundial de petróleo, cae a niveles mínimos. En condiciones normales, por ese paso circulan unos 20 millones de barriles diarios entre crudo y productos petrolíferos.

Esa situación tensa con fuerza el mercado, eleva el barril por encima de los 100 dólares y dispara aún más los precios del diésel, el queroseno y el gas licuado del petróleo (GLP), según el informe. La AIE recuerda además que el pasado 11 de marzo sus países miembros acuerdan liberar 400 millones de barriles de reservas estratégicas, la mayor retirada coordinada de su historia, aunque admite que esa medida no basta por sí sola.

Medidas AIE