El análisis de los datos de la Balanza Comercial de China permite sacar conclusiones más allá de la ralentización de la actividad. Cierto es que la caída de las exportaciones en febrero en un 25,4% ha reducido a 32.590 millones de dólares un superávit que en enero se situaba en 63.290 millones dólares, pero en el análisis de la partida de importaciones muestra la actitud compradora del país. De manera general las importaciones han bajado un 13,8%, pero China ha disparado las compras de algunas materias primas: es el caso de la importación de cobre, que aumenta un 50% en febrero. Los precios de importación más favorables han animado a los 'traders' de este mineral a incrementar las compras del metal.

El incremento interanual en esas importaciones de cobre es de un 23,3%, hasta las 860.000 toneladas, en los dos primeros meses de 2016. Aun así, según Reuters, los 'traders' aseguran que la demanda de cobre en el mercado doméstico no ha mejorado mucho tras las vacaciones del Año Nuevo Lunar chino. Además, esperan nuevas señales del Gobierno en forma de políticas que limiten la demanda para ciertas importaciones. Las fábricas también parece que han tenido algunos problemas de efectivo a la vuelta de esas vacaciones.