La crisis energética en la que China se encuentra sumergida ha provocado que el país se encuentre en un estado de alerta. Han Jun, Gobernador de Jilin, ha tenido que pedir más suministros de carbón para poder hacer frente a la demanda energética. Esta situación está generando cortes de luz, falta de cobertura móvil 3G o el cierre de numerosas fábricas, en la segunda potencia a nivel mundial.

El banco de inversión, Goldman Sachs, estima que el 44% de la actividad industrial en China se verá afectada por los cortes energéticos y esto va a provocar que se reduzca el PIB anual en un 1%. Según el pronóstico, China reduciría el crecimiento del PIB en 2021 a 7,8%, cuando la estimación previa indicaba un 8,2%.

Sobre todo, las industrias del noreste de China están sufriendo por la severa crisis energética. Hay ciudades que requieren de suministros de carbón para poder mantener la luz, las industrias abiertas y que no haya cortes en los suministros de agua, algo que podría ocurrir a corto plazo. En algunas regiones, hay establecimientos iluminados con velas o centros comerciales que cierran más temprano de lo habitual, debido a la situación provocada por los cortes en la energía.

Medidas

Las primeras medidas que está tomando el Gobierno chino implican un racionamiento energético de manera intermitente a lo largo de las regiones del noreste del país, desde la semana pasada.

El Consejo de Electricidad de China, representante de los proveedores energéticos del país, ha anunciado que las compañías eléctricas están aumentando la adquisición de carbón "a cualquier coste". Con esta iniciativa buscan garantizar electricidad y calor en invierno para los ciudadanos.

"A corto plazo, las únicas políticas que tienen sentido son las de extraer más carbón del suelo, lo que seguramente sea una idea impopular", afirmó David Fishman, investigador de políticas energéticas de China y gerente de la consultora Lantau Group.

Estas nuevas medidas suponen frenar muchas producciones, generando consecuencias en todo el mundo, ya que China es uno de los principales países exportadores. Por ejemplo, ciudades como Dalian o Shenyang, hogar de más de 13 millones de personas, producen para grandes empresas como Tesla o Apple.