Una serie de datos de China que se conocerán la semana próxima mostrarán más debilidad en la segunda mayor economía del mundo, reforzando la expectativa por nuevas medidas de estímulo de Pekín a fin de apuntalar la confianza de los mercados globales, según sondeos.

Si bien la producción industrial habría repuntado en el último mes, las exportaciones e importaciones probablemente se contrajeron y el crecimiento en inversión en activos fijos está cerca de mínimos de varios años, según un sondeo de Reuters.

Los nuevos créditos habrían caído con fuerza desde julio, mientras que las fábricas tuvieron que bajar más los precios para captar negocios.

Las cifras desalentadoras aumentarán la posibilidad de que el crecimiento económico anual de China caiga por debajo del 7 por ciento en el tercer trimestre por primera vez desde la crisis financiera global, en vista del enfriamiento de la demanda externa e interna.

Y en las últimas semanas, ha crecido el temor a que China se vea amenazada por un "aterrizaje forzoso" que podría poner en riesgo a la economía mundial, tras una serie de datos sombríos en torno a la actividad industrial publicados recientemente.

Además, el Gobierno sigue intentando estabilizar el yuan después de la devaluación por sorpresa del 11 de agosto y no ha podido contener la corriente vendedora que empujó a las bolsas del país hasta perder cerca de un 40 por ciento desde mediados de junio.

Según Tao Wang, economista de China de UBS in Hong Kong, dijo que algunos de los datos de agosto podrían no ser tan malos como los de julio en la comparación interanual, pero que igual apuntarían a una pérdida de impulso económico.

"En tanto, la reducción de las operaciones en el mercado de acciones en medio de la volatilidad ha afectado la contribución de la industria financiera al crecimiento del PIB. Así, el crecimiento del PIB en el tercer trimestre podría caer bajo el 7 por ciento".

NERVIOSISMO POR PEDIDOS E INFLACIÓN

Las exportaciones de China caerían un 6,0 por ciento en agosto en la comparación con el año previo, después del hundimiento de 8,3 por ciento registrado en julio, según un sondeo de Reuters realizado entre analistas.

Las importaciones se habrían reducido por décimo mes seguido, con una caída de 8,2 por ciento, tras la baja de 8,1 por ciento de julio, reflejando tanto la debilidad de los precios de las materias primas como una demanda doméstica débil.

El crecimiento de la inversión en activos fijos mostraría una desaceleración a 11,1 por ciento en los primeros ocho meses de este año con respecto al mismo período de 2014, contra el 11,2 por ciento entre enero y julio: la expansión más floja de casi 15 años.

La inflación anual al consumidor se habría acelerado hasta un 1,8 por ciento en agosto desde el 1,6 por ciento de julio, aunque el avance fue generado en gran parte por el alza en el precio de la carne de cerdo.

No obstante, las presiones deflacionarias más amplias persisten. Los manufactureros posiblemente tuvieron que reducir sus precios por cuadrigésimo primer mes consecutivo, y se prevé una caída de 5,5 por ciento en el índice de precios al productor, la mayor desde la crisis global.

Finalmente, la producción industrial habría crecido un 6,4 por ciento el mes pasado respecto al año previo, repuntando ligeramente desde el 6 por ciento de julio, aunque hay pocas señales de una recuperación sólida en medio de la frágil demanda y de la sobrecapacidad.

La actividad en el sector fabril de China se contrajo el mes pasado a su mayor tasa en al menos tres años, debido al derrumbe de las órdenes domésticas y de las exportaciones, indicaron sondeos publicados el martes.