Entrevista Capital con Vicente Palacio

El director de Política Exterior de la Fundación Alternativas, Vicente Palacio, analiza el “giro de guion” al elegir a Delcy Rodríguez para liderar Venezuela

Un cambio radical se produce en Venezuela después de que fuerzas especiales de Estados Unidos capturaran a Nicolás Maduro y su esposa en una "operación quirúrgica" que duró tres horas. El presidente venezolano comparece hoy ante un tribunal en Nueva York, mientras Donald Trump anuncia: "Venezuela es un país muerto, hay que reconstruirlo. Vamos a tener que conseguir grandes inversiones de las compañías petroleras para recuperar la infraestructura".

Un giro de guion inesperado

Vicente Palacio, director de Política Exterior de la Fundación Alternativas, considera que todas las conclusiones que se hagan en estos momentos son provisionales tras el sorprendente giro ocurrido en las últimas 72 horas. "Se esperaba que la captura y procesamiento en Estados Unidos de Nicolás Maduro llevaría a un descabezamiento del régimen y a una transición política pilotada desde Estados Unidos, pero donde la oposición tendría un papel fundamental", explica Palacio.

Sin embargo, el guion que maneja Donald Trump parece ser otro. El mandatario estadounidense "descartó la figura del liderazgo de María Corina como la persona que pilotaría esa transición" y ha apostado por Delcy Rodríguez, vicepresidenta de Venezuela, para liderar este proceso.

¿Por qué Delcy Rodríguez?

Según Palacio, la elección de Rodríguez responde a una estrategia pragmática: "Esa parece ser la vía más idónea para conseguir el objetivo a corto plazo, que es mantener y asegurar los intereses de Estados Unidos". La apuesta por Rodríguez busca "no generar luchas intestinas, facciones rivales o una desestabilización que causaría una nueva oleada migratoria masiva que nadie quiere".

El experto sugiere que podría existir "un pacto previo, más o menos explícito o tácito, entre lo que representa Delcy y la administración Trump para asegurar un camino muy diferente al que se había pensado desde la oposición venezolana".

El factor petróleo

Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, con aproximadamente 17-18% de las reservas mundiales, superando incluso a Arabia Saudita. Sin embargo, Palacio matiza la importancia de este factor: "Se trata de una industria que entró en declive ya hace más de una década, con Chávez y después con Maduro, a lo cual se han unido las sanciones".

El petróleo venezolano, además, "es bastante espeso, no es el más fino, es complicado y más largo de refinar". Por ello, "técnicamente, la explotación y refino del petróleo venezolano no parece el motivo o causa suficiente como para iniciar una operación de este tipo".

La recuperación de la industria petrolera venezolana no será inmediata: "Se estima en más de 100.000 millones de dólares lo que se necesita para recuperar esa industria y hacerla productiva y rentable. Esto va a tardar años y no es a corto plazo el beneficio que vendría tanto para las industrias norteamericanas como para los ciudadanos venezolanos".

Las motivaciones de Trump

Para Palacio, hay "un mensaje de política interna bastante claro por parte de Trump" tras esta operación. Con las elecciones de medio término al Congreso en noviembre de 2026 y encuestas desfavorables, Trump busca "apuntarse una victoria" y lanzar "un mensaje de fortaleza y de exhibir músculo" dirigido especialmente a la comunidad venezolana asentada en Estados Unidos.

¿Nuevas intervenciones en la región?

Sobre la posibilidad de que Trump emprenda acciones similares en otros países, Palacio advierte: "En América Latina, lamentablemente, hay gobiernos y situaciones que están en el filo de la navaja, y una de ellas es Petro en Colombia". El analista considera necesaria "cierta presión internacional para detener estos movimientos que son bastante disruptivos".

Sin embargo, reconoce que actualmente Trump "está aprovechando un momento de vacío de liderazgo internacional” sin enfrentar una oposición significativa de la comunidad internacional.