A pesar de la fuerte escalada en los precios del gas derivada de la crisis en Irán, la Unión Europea ha comunicado a sus Estados miembros que no percibe un riesgo inminente para el abastecimiento ni tiene previsto activar medidas de emergencia por el momento. Según informaron fuentes oficiales a Reuters, la guerra que involucra a Estados Unidos e Israel contra Teherán ha sacudido los mercados energéticos globales, paralizando la producción de gas natural licuado (GNL) en Qatar y bloqueando las rutas de transporte en el estrecho de Ormuz. Esta inestabilidad llevó al índice de referencia europeo (TTF) a alcanzar máximos de tres años, superando los 65 euros/MWh, lo que supone más del doble de los costes registrados la semana pasada.
¿Hasta dónde llegarán los precios del crudo?
¿Llegará el precio del gas a los niveles de 2022?
Con Joaquín Robles, director de Ventas de Banco BIG.
En reuniones recientes, la Comisión Europea admitió su preocupación por el encarecimiento del crudo y el gas, pero recalcó que el flujo de suministro hacia el bloque se mantiene seguro. No obstante, el principal temor de Bruselas es que estos precios prohibitivos frenen el llenado de los depósitos nacionales, que deben alcanzar el 90% de su capacidad antes de noviembre para garantizar el consumo invernal. Actualmente, las reservas europeas se encuentran al 30%, un nivel inferior al del año pasado, según datos de Gas Infrastructure Europe. Aun así, no se han detectado extracciones masivas en los últimos días.
La mayor resiliencia de Europa hoy se debe a que su principal proveedor de GNL es Estados Unidos, lo que limita su exposición directa a los conflictos en Oriente Medio, de donde solo importó el 8% de su gas licuado el año pasado.
