La posible normalización del tránsito por el estrecho de Ormuz genera expectativas en los mercados, pero la realidad de la economía muestra un panorama complejo: sobrecostes acumulados, mercancías paralizadas y un cuello de botella logístico que tardará meses en resolverse. La crisis bélica desatada el 28 de febrero pasado, con Irán como protagonista y Estados Unidos e Israel en el otro lado, deja consecuencias que el sector logístico afronta con planes de contingencia y rutas alternativas.
Antonio Muñoz, consejero delegado para España y Portugal de XPD Global, empresa especializada en soluciones de logística premium, ofrece una visión detallada de la situación actual y las estrategias implementadas para mantener operativas las cadenas de suministro.
Antonio Muñoz, consejero delegado de XPD Global para España y Portugal, analiza el impacto del conflicto en las cadenas de suministro y las soluciones de contingencia implementadas.
La solución no será inmediata
"Estamos en momentos bastante intensos. Vamos a esperar primero a ver qué pasa mañana y si realmente se desatasca toda la situación a nivel geopolítico", explica Muñoz. Sin embargo, advierte que "la situación no va a ser de un día para otro la solución de todo esto".
El ejecutivo detalla que "hay actualmente muchos buques a ambos lados del Estrecho que están varados. Hay mucho atasco en los puertos y alrededor del Estrecho y esto va a provocar que la solución no sea en cuestión de semanas. Probablemente será en cuestión de meses".
"Cuando hablamos del estrecho de Ormuz todo el mundo nos focaliza en barcos, en contenedores. Pero más que el estrecho de Ormuz hay que hablar de la inestabilidad de la zona"
El consejero delegado destaca que "también tenemos el aeropuerto de Dubai, que durante varios años los últimos años se ha convertido en un hub estratégico para diferentes sectores como el fast fashion, el high tech o el e-commerce". Las restricciones en el espacio aéreo de Emiratos "también ha provocado muchos retrasos", añade.
Sobrecostes del 70% al 140% según destino
El impacto económico de la crisis resulta significativo. Muñoz ofrece cifras concretas sobre el incremento de precios en el transporte marítimo: "Se calcula que aproximadamente los envíos de middle list a Europa han crecido. El precio ha crecido en torno a un 70%. Si hablamos de la costa este de Estados Unidos, estamos hablando de cerca de un 100%. Y si hablamos ya de la costa oeste, pues el incremento es de un 140%".
El ejecutivo explica que estos incrementos no obedecen únicamente al combustible, "que es un valor muy importante pero también en base a la ocupación de los barcos". La necesidad de rodear África por el Cabo de Buena Esperanza "supone 14 días más de travesía en una travesía que normalmente suele tardar 30 días".
Esta extensión temporal tiene consecuencias directas: "Ese buque está pensado para hacer ese viaje en 30 días va a tardar un 50% más. Por lo tanto va a tener un 25% menos de ocupación al cabo del año. Esto al final las navieras lo tienen en cuenta y también lo aplican a los precios".
A estos factores se suma "la ley de la oferta y la demanda, que evidentemente pues hay mucha demanda y hay poca oferta. Se han restringido mucho los vuelos, se han restringido mucho el espacio en los buques y los puertos de alrededor de la zona están todos muy saturados. Entonces esto al final pues provoca subidas de precio importante".
