Elon Musk se enfrenta a la demanda colectiva de varios residentes de Misisipi por las molestias de las turbinas de gas que alimentan los centros de datos para el desarrollo de su inteligencia artificial. Más de 10.000 demandantes aseguran estar viéndose impactados por la angustia emocional y la devaluación de sus propiedades a causa de estos centros de datos.

La demanda contra xAI se suma a otras anteriores interpuestas previamente, como la de NAACP en abril, que tachan de operación ilegal las 27 turbinas de gas metano instaladas el año pasado en Misisipi para alimentar su centro de datos Colossus 2 sin obtener los permisos federales correspondientes. Existe cierto vacío legal al respecto porque, al tratarse de unidades temporales o móviles, no se requieren permisos.

La demanda colectiva contra Elon Musk reabre el debate: ¿Cuánto contamina la IA?

En Estados Unidos, los centros de datos ya consumen más del 4% de toda la electricidad del país, un volumen equivalente al consumo anual de Pakistán

La cuenta atrás del condado de Newton para entrar en déficit hídrico

El campus de Meta en Stanton Springs: Consume aproximadamente 500.000 galones diarios, lo que representa cerca del 10% de todo el suministro de agua del condado de Newton. Un informe de 2025 indica que Newton County se encamina hacia un déficit hídrico total antes de 2030.

Nuria Oliver, directora del Centro de Investigación de Inteligencia Artificial ELLIS Alicante señala el impactante consumo energético de una IA tan común y usada por todos como ChatGPT. "Para que nos hagamos una idea del impacto, el entrenamiento de GPT-4-considerado un modelo antiguo- emitió entre 12.000 y 15.000 toneladas de CO₂ y consumió cientos de miles de litros de agua dulce".

Solo en 2025, la demanda eléctrica de los centros de datos creció un 17%, muy por encima del 3% de aumento del consumo eléctrico mundial. Mientras que, en Estados Unidos, los centros de datos ya consumen más del 4% de toda la electricidad del país, un volumen equivalente al consumo anual de Pakistán

La experta pone en el foco la necesidad de evaluar el valor que estos centros de datos aportan a las regiones en las que se instalan y seleccionarlos muy cuidadosamente. Además, propone el establecimiento de un impuesto especial a las empresas por consumo energético o deterioro del medioambiente.

La solución de Elon Musk: centros de datos en el espacio

Elon Musk, que siempre ha sido el adelantado de la clase, considera ya construir los centros de datos en el espacio. El argumento económico es directo: en órbita, los centros de datos pueden disipar el calor directamente hacia el vacío del espacio sin depender de sistemas de refrigeración por agua o aire, mientras el sol proporciona energía continua.

Por no hablar del impacto en el precio mayorista de la electricidad. Un estudio de Grid Status analizado por Bloomberg refleja que el coste se incrementó hasta un 267% en cinco años en áreas cercanas a centros de datos que desarrollan una actividad importante. Ese incremento se está trasladando directamente a los consumidores.