La escasez de semiconductores vuelve frágil a Estados Unidos. Los inventarios de chips de empresas de diferentes sectores han caido de 40 días en 2019 a cinco días en la actualidad. Además, la demanda actual se incrementa en comparación con los niveles prepandemia, según recoge un informe realizado por el Departamento de Comercio de Estados Unidos, en base a una encuesta donde han participado más de 150 empresas del sector.

La escasez de chips afecta sobre todo a la industria automotriz y electrónica. Desde el sector aseguran que no habrá solución a corto plazo.

¿Por qué hay escasez?

Los chips son componentes esenciales para numerosos productos de nuestra vida cotidiana como los teléfonos móviles, los automóviles o los dispositivos médicos. Algunos de los problemas que generan esta escasez en la industria son:

  • Da dificultad de obtener materiales para producción, incluido también el equipo de fabricación de semiconductores.
  • La pandemia y sus nuevas variantes provocan continuamente interrupciones en el trabajo, lo que afecta a la producción.
  • Por último esta escasez de semiconductores viene dada tambien por el aumento de la demanda que supera con creces la oferta. Cada día son cada vez más los productos que necesitan de estos semiconductores como por ejemplo el uso del vehículo electrico o la tecnología 5G.

La demanda es un 17% más alta

El informe ha confirmado el claro desajuste en la oferta y sobretodo persistente, lo que hace saltar las alarmas a los productores. Todos coinciden en que el problema durará más de lo que les gustaría, seis meses más o incluso hasta 2023.

En el 2021 la demanda fue un 17% más alta en comparación con 2019, pero no hay aumento proporcional en el suministro.

Los inventarios de chips en 2021 son de 5 días o menos. Mientras que en el 2019 era de 40 días. De estos datos, la secretaria de comercio de la Administración Biden, Gina Raimondo, asegura que se pone de manifiesto “lo frágil que es la cadena de suministro en estos momentos”

La falta de chips aumentan la inflación

Ante esta situación son muchas las empresas que han comenzado a hacer planes de inversión para intentar aumentar su producción de chips como es el caso de Samsung. Esto deja ver que el sector privado esta mejor posicionado para abordar el reto a corto plazo.

Dada la importancia de los semiconductores para la seguridad económica de Estados Unidos, el gobierno estadounidense de Joe Biden, intenta atajar la situación organizando reuniones con la industria del semiconductor para estimular la colaboración.