Estados Unidos anuncia su intención de llevar a su país hasta 50 millones de barriles de petróleo venezolano, en lo que parece ser un movimiento estratégico de gran calado geopolítico. Para entender la situación, Capital Radio entrevista a Miguel Golmayo, capitán de navío de la Armada en reserva, director de la División de Defensa en Funditec, y autor de libros como "La sangre que mueve el mundo" y "La fiebre del oro verde".
La importancia del petróleo pesado venezolano para EEUU
Según explica Golmayo, esta acción va mucho más allá de una simple adquisición de recursos. "Estados Unidos necesita petróleo pesado. Ellos, con el fracking, únicamente producen petróleo ligero". El especialista destaca que desde los años 70, EE.UU. modificó gran parte de sus refinerías en Texas y Luisiana para adaptarlas específicamente al petróleo pesado venezolano. Esta dependencia tecnológica hace que el interés estadounidense en el petróleo venezolano no sea casual sino estructural.
Escucha la entrevista completa:
El experto en geoestrategia señala que EEUU necesita el petróleo venezolano pesado que está yendo a China. "Hoy en día, el 80% del petróleo que está produciendo Venezuela se va directamente a China. Y además, las compañías rusas están trabajando con las compañías venezolanas".
La competencia con China y Rusia: el verdadero problema
"El problema de fondo es que el patio trasero, como lo consideran ellos, se lo está comiendo China y Rusia", afirma tajantemente Miguel Golmayo. El experto revela datos alarmantes para los intereses estadounidenses: "Hoy en día, el 80% del petróleo que está produciendo Venezuela se va directamente a China. Y además, las compañías rusas están trabajando con las compañías venezolanas".
La situación se agravó a partir de las expropiaciones de Chávez, cuando Venezuela perdió capacidad tecnológica y personal cualificado. Esto provocó que la producción petrolera del país, antes cercana a los 3,3 millones de barriles diarios, cayera aproximadamente un 70%, situándose actualmente en poco más de un millón de barriles.
Un factor decisivo en esta ecuación es el acuerdo firmado por Venezuela en 2025, que amplía por 15 años la participación de empresas petrolíferas rusas en el país. Golmayo lo califica como "una puñalada para los Estados Unidos, que no está dispuesto a admitir que China y Rusia se hagan con el petróleo pesado venezolano, que es muy necesario para los Estados Unidos".
Las inversiones necesarias y la seguridad jurídica
Sobre la disposición de las empresas energéticas estadounidenses para invertir en Venezuela, el experto señala que las inversiones requeridas son "monstruosas".
Respecto a la seguridad jurídica, Golmayo considera que "si firman acuerdos los Estados Unidos con Venezuela, la seguridad jurídica yo creo que está totalmente asegurada, siempre y cuando el gobierno venezolano haya firmado el acuerdo". El verdadero desafío, según él, es "que consigan que Venezuela firme el acuerdo que le interesa a los Estados Unidos".
Esta disputa por el petróleo venezolano ilustra cómo los recursos energéticos continúan siendo piezas fundamentales en el tablero de la geopolítica mundial, con Estados Unidos intentando recuperar influencia en una región que considera estratégica frente al avance de potencias como China y Rusia.
