La economía española experimenta una "suave desaceleración" tras dos años de intenso dinamismo que la situó por encima del resto de economías de la zona euro, según explica Raúl Mínguez, director del Servicio de Estudios de la Cámara de España. Los datos del primer trimestre, que muestran una caída en la ocupación y un aumento del paro, responden a una normalización esperada más que a una ruptura de tendencia.
Raúl Mínguez, director del Servicio de Estudios de la Cámara de España, analiza el impacto de la guerra en Irán en el primer trimestre y las perspectivas para el resto del 2026.
"Aún es prematuro", explica Mínguez sobre la interpretación de los datos del primer trimestre. "Ya veníamos anticipando los analistas porque la perspectiva para este año 2026 era de una suave desaceleración respecto a lo que había sucedido en los dos ejercicios anteriores", añade el experto.
El dinamismo de la economía española ha sido extraordinario en los últimos años, con un crecimiento "del doble de los países de nuestro entorno, nuestros socios de la zona euro". Además, España ha concentrado "el 40% del crecimiento del empleo durante el año 2025" de toda la zona euro, una cifra que refleja la fortaleza del mercado laboral español.
Mínguez destaca que "en el primer trimestre de cada ejercicio, después de las campañas navideñas, siempre hay una suerte de descenso trimestral en la ocupación y un aumento en el desempleo", por lo que los datos actuales "entran dentro de las pautas tanto estacionales como tendenciales estimadas de medio plazo".
Previsiones para 2026: crecimiento moderado con alta incertidumbre
Las previsiones para 2026 se enfrentan a un "ejercicio de alto riesgo muy complicado" debido al contexto geopolítico actual. Mientras que en 2025 "ya estuvo bajo el prisma de la incertidumbre global" por la guerra arancelaria, este año se añaden "los sucesos en Oriente Próximo" y su impacto en los precios del petróleo, gas natural y otros productos estratégicos.
El escenario central de la Cámara de España prevé un crecimiento del 2,3% para este año, frente al 2,8% registrado en 2025. "Una moderación de medio punto que va alineada con lo que a nivel internacional y nacional distintas instituciones de análisis han ido publicando", precisa el director del Servicio de Estudios.
Sin embargo, la incertidumbre geopolítica introduce variables de riesgo significativas. "En caso de prolongarse el conflicto y de producirse daños sustanciales sobre las infraestructuras en Oriente Medio, podríamos tener una desaceleración de mayor intensidad", advierte Mínguez, quien estima que en el peor escenario el crecimiento podría reducirse hasta el 1,6%.
