El euríbor a 12 meses se situaba este pasado viernes en el 2,956%, sin cambios respecto al registro anterior, lo que sitúa la media de agosto en alrededor del 2,95%, por encima del 2,85% con el que cerraba julio. Se trata de su nivel más alto desde ese mismo mes en 2024, cuando el índice se posicionó en el 3,169%.


El movimiento, eso sí, oscila en una franja muy próxima al 3%, que sí llegamos a ver en su máximo mensual el pasado miércoles 26 de agosto. Esto ya tiene una traducción directa en las cuotas, porque atención, según datos de iAhorro, una hipoteca de 350.000 euros puede encarecerse hasta algo más de 154 euros al mes.

¿Cómo afectará a las hipotecas?

Debido al repunte del Euríbor hasta el 2,950%, el tipo de interés aplicable a una hipoteca variable de 150.000 euros a 25 años con un diferencial del 1% se situará en el 3,950%, lo que elevará el pago mensual a unos 788 euros.

Tomando como referencia agosto de 2025, cuando el índice marcaba un 2,114% y la cuota era de 720 euros, este ajuste supondrá un encarecimiento de casi 68 euros al mes, traduciéndose en un sobrecoste de alrededor de 810 euros anuales.

Próxima parada: El BCE

Con la vuelta del curso tras la pausa estival, todas las miradas están puestas en Fráncfort, donde el Banco Central Europeo (BCE) celebrará su próxima reunión de política monetaria el 10 de septiembre. Como saben, la cotización del Euríbor funciona como un termómetro avanzado de estas decisiones, ya que descuenta con semanas de antelación las expectativas de los bancos sobre los movimientos del banco central.

Será momento ahora de evaluar si la institución presidida por Christine Lagarde continuará con la senda de flexibilización de los tipos de interés oficiales o si optará por una pausa estratégica para analizar los datos más recientes de inflación y crecimiento económico en la eurozona.