Formación Profesional, universidad y empresa

La FP es la formación no universitaria más demandada en nuestro país y los puestos de trabajo que precisan de un perfil técnico procedente de esta opción, han aumentado casi un 2% en los últimos dos años

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27/07/2021 10:21

El anuncio de una nueva Ley de Formación Profesional requiere de un modelo renovado, si pretende dar respuesta a las transformaciones de la Industria 4.0. La FP es la formación no universitaria más demandada en nuestro país y los puestos de trabajo que precisan de un perfil técnico procedente de esta opción, han aumentado casi un 2% en los últimos dos años.

Hay que reseñar que cada vez más universitarios inician grados de FP para poder contar con esta titulación en su expediente académico, añadiendo a los estudios de postgrado, la realización de módulos de Formación Profesional. Esta vía es percibida, como un complemento más fiable para encontrar trabajo que su simple titulación universitaria.

Dentro de la FP, los perfiles más demandados se corresponden con los ciclos formativos de grado superior casi un 25% de todos los puestos reclamados por el mercado laboral español. Con un 18% se sitúa la demanda de titulados en ciclos de grado medio. Sí sumamos ambos, tenemos un 43% que supera a la preparación universitaria. En el futuro a corto plazo, los titulados en FP podrían resultar más competitivos a la hora de encontrar un puesto de trabajo.

El estudio 'Empleabilidad y Talento Digital' de la Fundación Vass, la brecha entre el nivel de talento que las empresas requieren y el que presentan los jóvenes informáticos de la educación superior, alcanza un 46,8%, y confirma que el déficit no ha dejado de crecer desde 2018.

Es evidente que empresas y universidades, les toca adaptarse a los nuevos tiempos y estar en los canales en los que están los estudiantes, así como modernizar las instituciones educativas.

La creciente falta de perfiles y competencias digitales en España genera importantes pérdidas de actividad en el sector TIC. Solo en el ámbito de los servicios digitales, hay una fuga de actividad cercana a los 315 millones de euros anuales, y una merma de 110 millones de euros de recaudación fiscal al año y de un 12,5% menos de nuevas contrataciones, que equivaldría a un mínimo de 3.600 vacantes por año. No estamos para desperdiciar talento…

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