El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, ha resaltado que el crecimiento económico está "ganando impulso" en la eurozona y que el crédito empieza a llegar a empresas y hogares, gracias a las medidas de estímulo adoptadas por el propio BCE y en particular el programa de compra de deuda por valor de 60.000 millones de euros al mes.
No obstante, Draghi ha reclamado a los Gobiernos que hagan su parte cumpliendo el Pacto de Estabilidad y acelerando las reformas. El presidente del BCE ha pronosticado que la inflación en la eurozona "seguirá siendo muy baja o negativa en los próximos meses" por la caída de los precios del petróleo pero "empezará a subir gradualmente hacia finales del año". El BCE prevé de media una inflación del 0% en 2015, del 1,5% en 2016 y del 1,8% en 2017.
Las intervenciones del BCE están permitiendo, según el banquero italiano, que "los bajos tipos de interés en los mercados de capital se transmitan cada vez más a la entera cadena de intermediación financiera". "Los menores costes de financiación para los bancos han empezado a influir en el coste del crédito para hogares y empresas", ha celebrado Draghi. A corto plazo, ha agregado, ello permitirá sostener la demanda de crédito e inversión, mientras que a largo plazo aumentará el potencial de crecimiento.
El programa de compra de deuda continuará "al menos hasta finales de septiembre de 2016" y en cualquier caso hasta que haya un "ajuste sostenible" en la senda de inflación para cumplir el objetivo de que esté cerca pero por debajo del 2%, ha dicho el banquero italiano.
No obstante, Draghi ha avisado de que "los resultados positivos de nuestro nuevo programa de compras no debe distraer al resto de actores de aportar su contribución para poner de nuevo la economía en la buena dirección".
Los efectos según Mario Dragui
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