Madrid está a punto de convertirse en una de las primeras ciudades europeas en incorporar vehículos autónomos a sus calles. Según confirma David Pérez, Vice President of Stakeholder Relations & Sustainability at Cabify, "vamos a ser una de las primeras ciudades en Europa en ver vehículo autónomo aquí ya antes de que acabe el año y es una carrera". La transformación de la movilidad urbana deja de ser una promesa futurista para convertirse en una realidad inmediata que plantea nuevos retos y oportunidades para la capital.
La capital española lidera la transformación de la movilidad urbana con la llegada inminente de vehículos sin conductor y una infraestructura de recarga eléctrica en plena expansión.
La ciudad inteligente: más allá de la tecnología
Para los expertos reunidos en el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM), una ciudad inteligente va mucho más allá de la simple implementación tecnológica. "Una ciudad inteligente tiene que estar muy vinculada con que sea un espacio fácil de habitar y bueno para habitar", explica Pérez, quien subraya que la movilidad debe pensarse para el ciudadano y no solo para los vehículos.
Elisabeth Margarit, directora de Servicios ESG en Fujitsu España, complementa esta visión: "Para mí la ciudad inteligente es una ciudad fácil, fácil de vivir, fácil de moverse, fácil de trabajar. Una ciudad que facilite al ciudadano centrado en el ciudadano, que no mueva coches, que mueva personas".
La inteligencia urbana también pasa por la eficiencia energética. Federico Artés, director de Tecnología y Operaciones de Iberdrola/BP Pulse, lo tiene claro: "La inteligencia empieza por la eficiencia energética y al final el camino hacia la eficiencia energética es la electrificación de la movilidad". Artés destaca que mientras el transporte de combustión tradicional convierte apenas un 20% de la energía primaria en movilidad, la electrificación permite alcanzar casi el 80%.
