En Empleo Público Marisa Sama, jefa del Servicio de Modernización de Procesos del Área de Economía, Innovación y Hacienda del Ayuntamiento de Madrid, mantuvo una conversación que reveló una trayectoria profesional marcada por la curiosidad, la valentía y una visión profundamente humana del servicio público que llevaba por título “Talento puro al servicio público” algo que la entrevista confirmó.
Una infancia sin vocación fija, pero con un mensaje poderoso
Marisa confesó que de pequeña “no he tenido nunca una vocación clara”, pero sí un entorno que la impulsó a creer en sus posibilidades. Recordó con humor una frase que la ha acompañado toda la vida: “El mayor error de mis padres fue hacerme creer que podía ser lo que yo quisiera.” Ese mensaje, lejos de sonar prepotente, se convirtió en un motor: “No es que tenga fe absoluta en mis capacidades; es que muchas veces somos nosotros quienes nos ponemos el freno.”
El miedo al estancamiento como filosofía de vida
Una de las frases más potentes de la entrevista llegó muy pronto:
“Mi peor pesadilla es el estancamiento, no el fracaso, no el error, sino la quietud.” Marisa explicó que el miedo, más que proteger, paraliza: “El miedo es una emoción muy bloqueante… yo lo veo más como lo que decían Azúcar Moreno: solo se vive una vez.”Su curiosidad infinita la define: “Me interesa todo, me gusta todo, no profundizo en nada muy concreto.”
Los primeros pasos: BASIC, un Amstrad y un reto familiar
Su relación con la tecnología empezó pronto.
“Mi primer ordenador era un Amstrad… y mi padre me desafió a programar una calculadora de hipotecas.” Ese reto marcó un camino que la llevó a estudiar Telecomunicaciones, aunque no sin dificultades: “Era suspenso tras suspenso… pero fue una de las mejores decisiones que he tomado en la vida.”
HP, Telefónica I+D y un salto vital a Bélgica
Su carrera comenzó con fuerza: “Las oportunidades te llegan y a veces no tienes capacidad para negarte.” Primero HP, luego Telefónica I+D, donde entró tras empeñarse: “Basta que me digas ‘tú igual no’ para que sí.” Después llegó Bélgica, una etapa que recuerda como una de las mejores de su vida: “Fue una de las épocas más increíbles… independencia, trabajo, dinero, y de allí me llevé un marido.”
Marisa Sama: "No conocía que en la función pública se hicieran proyectos tan interesantes"
Pero también vivió momentos duros: “Un ERE, un contrato perdido por quedarme embarazada… empiezas a dudar de si has tomado decisiones incorrectas.”
El giro hacia lo público: una conversación decisiva
En ese momento de incertidumbre, una charla con su padre —ingeniero de teleco como ella y funcionario— fue clave: “Pensé: ¿qué quiero hacer realmente? Y la respuesta la había tenido siempre delante.” Su visión de la función pública era distinta a los tópicos: “En mi familia nunca vimos al funcionario como alguien gris o poco innovador.”
Y descubrió un mundo apasionante: “No conocía que en la función pública se hicieran proyectos tan interesantes… ahora se lo recomiendo a todo el mundo.”
Una carrera diversa dentro de la Administración
Marisa ha trabajado en organismos muy distintos: Gerencia de Informática de la Seguridad Social, Hacienda, Parque Móvil del Estado, la Dirección General de Racionalización y Centralización de la Contratación (DGRCC) y actualmente en el Ayuntamiento de Madrid.
Destaca de su exitosa carrera administrativa dos aprendizajes: el del Parque Móvil del Estado porque “fue increíble poder utilizar la tecnología al servicio de la gestión… poner indicadores en todo, tomar decisiones basadas en análisis” y el segundo fue el de la DGRCC porque “inventábamos contratos que no habían existido nunca… fue algo retador, increíble.”
Una mente inquieta: deporte, viajes, escritura y más
Karate, pádel, golf, yoga, triatlón, montaña, escape rooms…que ella misma lo resume así: “No sé por qué soy así… me gustan muchas cosas y quiero aprovecharlas todas “y además tiene también una afición literaria pues escribe novelas históricas:“Es una manera de contar la historia que me fascina… a través de personajes y aventuras.”
Consejo para opositores: la IA como ventaja competitiva
Su mensaje final fue contundente: "La inteligencia artificial es una herramienta potentísima. Hay que utilizarla en todas las oposiciones" y añadió una advertencia visionaria: “Esto va a ser como el inglés o la ofimática… el que no la tenga se va a quedar atrás.”
