La OCDE advierte a España por las pensiones de los autónomos

El organismo propone restringir la flexibilidad de su base de cotización para evitar que tengan pensiones precarias en el futuro

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27/11/2019 12:27

España deberá restringir la flexibilidad que tienen los autónomos a la hora de fijar su base de cotización para evitar en el futuro pensiones precarias, que equivaldrían al 42 % de las de un empleado asalariado. Esta es lo que advierte la OCDE en su informe bienal de pensiones.

El organismo ve especialmente como "un problema muy serio" la flexibilidad del sistema para los trabajadores atípicos, que engloba a autónomos, trabajadores a tiempo parcial o con contratos temporales. En esta categoría se encuentran prácticamente la mitad de los trabajadores españoles. La jubilación de un autónomo será por tanto un 42 % de la que corresponderá a un trabajador contratado, muy por debajo de la media de la OCDE (79 %): solo Japón, México y Holanda están peor que España a este respecto.

La edad de jubilación, otro problema

Este informe de la OCDE calcula que la edad de jubilación aumentará desde los 65,5 años actuales hasta los 67 a partir de 2027, para aquellos que hayan contribuido 38,5 años frente a los 36,5 que se necesitan hoy.

La edad de jubilación en España será entonces menor que la de sus vecinos. Preocupada también por el envejecimiento acelerado de la sociedad española, la OCDE recomienda al Gobierno proponer mecanismos para garantizar el equilibrio del sistema de pensiones. Y es que el envejecimiento del país, se produce a un ritmo mayor que la media de los países de la OCDE. Actualmente, el ingreso medio de las personas mayores de 65 años en España equivale al 95 % de la población total, por encima de la media de la OCDE (87 %)

Además, otra de las observaciones que realiza la OCDE sobre la coyuntura del sistema de pensiones español en relación a la evolución del mercado de trabajo es el impacto que puede tener en la futura cuantía de la paga la interrupción de la carrera laboral. En este sentido, de media, en los países de la OCDE una interrupción de cinco años implica una reducción de la pensión a percibir de algo más del 6%, situación habitual entre muchos de los desempleados que dejó la crisis en España que, en el medio plazo, son quienes han compuesto el amplio colectivo de parados de larga duración de nuestro país.

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