El reciente memorándum de entendimiento entre Estados Unidos e Irán abre una ventana de negociación, pero la normalización duradera en Oriente Medio permanece como un objetivo lejano. Así lo explica Emna Memmi, profesora de Relaciones Internacionales de la Universidad Pontificia Comillas, quien advierte que hablar de un punto de inflexión resulta "prematuro y precipitado".

¿Paz en Oriente Medio? "Es prematuro y precipitado"

La profesora Emna Memmi analiza el frágil memorándum entre Washington y Teherán mientras Israel mantiene su postura bélica.

Los tres puntos calientes que siguen enquistados

La experta recuerda que hace apenas dos meses, una mediación de Pakistán prometía un alto al fuego que finalmente no se respeta. Tres elementos críticos permanecen sin resolver: el programa nuclear y balístico iraní, el apoyo de Irán a sus proxys en la región (Hamás, Hezbolá y los hutíes), y los bombardeos israelíes en el sur del Líbano. "No hay consenso, sino divergencias radicales en estos tres puntos", subraya Memmi.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, confirma esta fragilidad al declarar que para su país la guerra no ha terminado. Los puntos más vulnerables del acuerdo incluyen la posibilidad de que Israel continúe bombardeando el sur del Líbano y a Hezbolá, además de un eventual cierre del Estrecho de Ormuz. "Quien juega la carta del Estrecho es Irán, y lo saben perfectamente. Pueden activarla en cualquier momento", advierte la profesora.

El debate sobre el programa nuclear iraní representa "un dilema occidental puro y duro desde hace más de 50 años", desde la revolución islámica de 1979. Memmi considera que se trata "más bien de una percepción" y que el Tratado de No Proliferación ya no se sostiene en el actual orden internacional. "Cada potencia actúa según su interés nacional y estratégico", explica.

Respecto a las expectativas de acuerdo, la experta muestra cautela. Aunque por el Estrecho de Ormuz pasa el 25% de las reservas mundiales de gas y petróleo, y la economía mundial sufre las consecuencias, Memmi no habla de "empuje" hacia la paz, sino de agotamiento. "No nos podemos fiar de los líderes políticos. Pueden vender una historia y hacer lo contrario", concluye, recordando los meses recientes donde las declaraciones no coinciden con las acciones sobre el terreno.