La presencia de Estados Unidos en Irán podría alargarse más allá de la guerra… Y es que el presidente norteamericano, Donald Trump, ha amenazado con permanecer en Irán y apoderarse de su petróleo una vez termine el conflicto. Trump ha dejado entrever que podría hacer algo similar a lo ejecutado en Venezuela.
¿Qué estrategia está siguiendo Trump con el petróleo?
El presidente estadounidense quiere controlar el crudo del mundo y para ello está ejecutando una guerra geoeconómica que tiene como objetivo arrebatarle el monopolio de precios a la OPEP+ y aislar a sus rivales políticos y competidores económicos como China. La meta es la de alcanzar “la Era Dorada del Dominio Energético de Estados Unidos”.
El eje central de la estrategia es el acuerdo petrolero alcanzado entre Washington y Venezuela a finales de agosto y que le da vía libre a la mayor reserva petrolera del mundo.
Más complejo es el caso con Canadá… El país es el mayor proveedor extranjero de crudo de Estados Unidos pero Trump está usando el acuerdo de Venezuela para cambiar las reglas del juego. Y es que al controlar las reservas venezolanas ya no dependen exclusivamente de Canadá por lo que Ottawa va a tener que competir “barril por barril” en las refinerías del Golfo de México.
Y la OPEP también tiene problemas porque el pacto rompe el monopolio de la organización. Si la OPEP decide cerrar sus grifos para elevar los precios de la energía, Estados Unidos tiene la capacidad de suministrar el mercado con crudo venezolano, movimiento que quitaría a al cartel su herramienta de presión más poderosa y que consolidaría la independencia energética de Occidente.
Lo que está pasando en Oriente Medio va más allá de que Estados Unidos se quede con el petróleo: busca decidir quién puede venderlo, a quién y a qué precio.
Finalmente Groenlandia es la joya de la corona de la independencia energética total, lo que justifica el interés de Trump por ocupar la isla danesa.
El objetivo final: aislar y frenar el avance de China. El gigante asiático importa cerca del 75% del petróleo que consume y Estados Unidos podría adquirir una enorme capacidad de presión sobre el suministro que alimenta la industria y la economía china.
El magnate prevé que los precios de la gasolina se reduzcan significativamente una vez termina la guerra algo que, señala solo va a pasar cuando se llegue a un “acuerdo justo” con Teherán.
