Construir una cartera de inversiones puede resultar complejo para muchos, pero ¿y si utilizáramos la lógica del deporte más popular del mundo? Sebastián Gabriel Pietroniro, experto en estrategias de inversión y analista financiero CFA, ha desarrollado un método innovador que compara la gestión de carteras con la alineación de un equipo de fútbol en su libro Foot Markets x11. ¿Es posible aprender a invertir a través del fútbol?
Escucha la entrevista completa en el siguiente podcast de Mercado Abierto:
Es el planteamiento que recoge el libro Futmarkets X11, cuyo autor Sebastián Gabriel Pietroniro nos acompaña en Mercado Abierto.
Un portero de confianza para la cartera
"En portería es especial porque los demás van en función de la volatilidad", explica Pietroniro. Para esta posición clave recomienda activos estables a largo plazo: "Podría ser perfectamente un ETF de oro, un ETF de S&P 500, acciones extremadamente confiables que tengan muy buen dividendo, como pueden ser Coca-Cola o pueden ser McDonald's".
Sobre la inversión en oro, el experto es claro: "El papel es peligroso porque en caso de que haya un problema serio en el mercado de escasez y todo el mundo quiera recuperar ese oro que es suyo, va a haber una barrera. Siempre que fuera oro o plata físico sería muchísimo mejor".
¿Cómo organizar la alineación?
El sistema distribuye los activos según su volatilidad: defensas (volatilidad menor al 25%), mediocentros (menor al 33%), mediapuntas (menor al 41%) y delanteros (superior al 41%). "Lo más importante en gestión de carteras es la volatilidad, el riesgo, porque al final la rentabilidad es incierta", afirma Pietroniro.
En la delantera recomienda colocar los activos más arriesgados y con mayor potencial: "Por ejemplo, Tesla, Nvidia, acciones en las que creemos que pueden tener una proyección muy alta y también somos conscientes de que pueden tener una caída".
Respecto al número ideal de posiciones, el experto es categórico: "10 o 11 como máximo. De hecho, Markovic decía 10. A partir de 11 la diversificación empieza a perder sentido", señalando que "empezamos a perder la eficacia en términos de rentabilidad-riesgo".
El método también permite incluir activos alternativos: "Ethereum, en criptomonedas, podría ser un delantero perfecto. Con el Bitcoin tendríamos una doble duda, dependiendo de si lo entendemos como el oro, un activo que no vamos a tocar en 10 años, lo podríamos poner de portero".
