En España, aproximadamente uno de cada cuatro hogares tiene una hipoteca pendiente de amortización y cerca de la mitad de ellas son a tipo variable. Además, miles de estas hipotecas están ligadas al IRPH, un indicador oficial que ha sido cuestionado por su falta de transparencia y por su resistencia a reflejar las bajadas del mercado.
Si tu hipoteca no reduce su cuota mensual cuando el euríbor cae, seguramente esta sea la causa. Este índice, avalado por el Banco de España pero criticado por su escasa claridad, ha generado un aluvión de reclamaciones y sentencias dispares en los últimos años.
Entender qué es el IRPH, cuál es su valor, cómo afecta a tu hipoteca, por qué ha sido tan polémico y qué opciones existen para reclamar (incluida la posibilidad de subrogar hipoteca para mejorar las condiciones con un comparador como Rastreator) se ha vuelto esencial para miles de familias españolas.
Qué es el IRPH
El IRPH corresponde a las siglas de Índice de Referencia de Préstamos Hipotecarios. Es un indicador oficial que publica el Banco de España desde 1994 y que se creó para servir de referencia en las hipotecas a tipo variable.
A diferencia del euríbor (que se basa en el interés al que los bancos europeos se prestan dinero entre ellos), el IRPH se calcula a partir de la media de los tipos de interés que las propias entidades aplican a las hipotecas que conceden a sus clientes.
Sobre el papel, su objetivo era aportar mayor estabilidad frente a las subidas y bajadas del euríbor. Sin embargo, en la práctica, esa supuesta estabilidad ha acabado traduciéndose en intereses más elevados. Durante años, el IRPH se ha situado, con pocas excepciones, entre uno y dos puntos por encima del euríbor, lo que ha implicado cuotas mensuales sensiblemente más altas para miles de familias.
Diferencias entre el IRPH y el euríbor
Ambos índices son legales y pueden utilizarse como referencia en una hipoteca, pero no funcionan igual. El euríbor refleja el precio al que los bancos europeos se prestan dinero entre sí, por lo que suele reaccionar con rapidez a los movimientos del mercado. El IRPH, en cambio, se calcula a partir de los tipos de interés que las propias entidades aplican a las hipotecas que conceden a sus clientes.
Sobre el papel, el IRPH se presenta como un índice más estable que el euríbor, menos expuesto a subidas y bajadas bruscas. Ese es, de hecho, su principal argumento. El problema es que esa estabilidad casi siempre ha ido acompañada de intereses más altos: históricamente, el IRPH se ha situado de forma habitual entre uno y dos puntos por encima del euríbor.
A modo de ejemplo, si nos situamos a mediados de 2023 y tomamos unas condiciones habituales para ese momento (euríbor +0,80 % frente a IRPH +0,30 %), en una hipoteca de 160.000 euros a 25 años, la diferencia es clara. Con euríbor, la cuota mensual rondaría los 870 euros, mientras que con IRPH se acercaría a los 1.000 euros al mes. Una diferencia de unos 120 euros mensuales que, a lo largo del año, supone un impacto importante en la economía de cualquier hogar.
El IRPH en el punto de mira
El IRPH ha sido especialmente controvertido por la falta de transparencia con la que se comercializó en muchos casos. No tanto por el índice en sí, que es legal, sino por cómo se ofreció a los clientes. Durante años, numerosas entidades no explicaron con claridad cómo se calculaba, cómo había evolucionado históricamente ni qué impacto económico podía tener frente a otros índices más habituales, como el euríbor.
Esta situación ha dado lugar a un gran número de reclamaciones y a resoluciones judiciales muy dispares. Aunque el IRPH es un índice oficial, los tribunales han puesto el foco en si el consumidor recibió la información necesaria para entender realmente lo que estaba firmando. En este sentido, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha abierto la puerta a que los jueces españoles puedan declararlo nulo cuando no se haya superado el llamado control de transparencia.
La buena noticia es que reclamar es posible si se puede demostrar que el banco no explicó de forma clara el funcionamiento del IRPH. Incluso si ya has cancelado la hipoteca, puedes solicitar la devolución de las cantidades pagadas de más, siempre que se cumplan los requisitos legales.
Cómo eliminar el IRPH de tu hipoteca
Aunque en este momento no siempre sea viable reclamar por la vía judicial, existen otras formas de modificar tu hipoteca y dejar atrás el IRPH. Una de ellas es llegar a un acuerdo con tu banco y realizar una novación, cambiando el índice de referencia por el euríbor o pasando a un tipo de interés fijo.
Otra alternativa es la subrogación, que permite trasladar tu préstamo a otra entidad dispuesta a sustituir el IRPH por el euríbor o a ofrecerte una hipoteca a tipo fijo. También existe la opción de cancelar la hipoteca actual y contratar una nueva, lo que se conoce como rehipotecar la vivienda.
En cualquier caso, la clave está en informarte bien, comparar hipotecas con un comparador online y valorar desde la tranquilidad de tu hogar qué opción encaja mejor con tu situación y tus necesidades a medio y largo plazo. Además, hay comparadores que dan la opción de poder hablar con un agente especializado para comentar dudas y dar un paso seguro.
