Comisiones Obreras y UGT han pedido que el salario mínimo interprofesional (SMI) se eleve un 7%, a unos 1.307 euros al mes desde los 1.221 euros actuales. Se trata de un incremento que supondría un aumento mensual de 85,50 euros, hasta los 18.298 euros brutos anuales en 14 pagas.

Una revisión salarial que los sindicatos han pedido que se extienda al conjunto de las nóminas. El secretario general de UGT, Unai Sordo, ha señalado más reivindicaciones como la reforma de las reglas de absorción de los pluses salariales del SMI. Tiene que ver con evitar que las empresas compensen la subida del salario mínimo mediante pluses como la nocturnidad o la peligrosidad, en vez de sumarlos al salario base.

Los líderes sindicales han reconocido que aún no han comunicado al Gobierno esta reivindicación salarial. No obstante, el vicepresidente primero, Carlos Cuerpo, ha abogado porque el salario base se mantenga en línea con la evolución del salario medio y ha pedido paciencia a la espera de la recomendación del comité de expertos.

Huelga general

La de los sindicatos es una propuesta que las patronales CEOE y Cepyme ya han rechazado. Por ello, esta exigencia sindical va a formar parte de las reivindicaciones sindicales en la huelga general del próximo 11 de noviembre, unos paros que van a tener el lema de “Salarios, vivienda, precios” y que va a tener un anclaje laboral para garantizar su legalidad, defendiendo subidas retributivas suficientes para hacer frente al coste de la vida en general y para acceder a un lugar donde vivir en particular.

La convocatoria de la huelga general se va a producir en solitario por los dos sindicatos “sin ser excluyente” pero al margen de otros sindicatos minoritarios que también prevén hacer sus respectivos preavisos de huelga.