Según las previsiones actuales para 2018, el crecimiento del PIB mundial se acelerará hasta el 3,2%, registrando la expansión anual más intensa desde 2011. Sin embargo, disminuyen las perspectivas de que esta evolución se prolongue en el tiempo debido, en gran medida, al aumento de las medidas proteccionistas de Estados Unidos y a su potencial para desencadenar una guerra comercial centrada en los países asiáticos. Este escenario está incrementando el temor de los exportadores de la región de Asia-Pacífico a una disminución de sus ingresos. Por el contrario, los proveedores centrados en el comercio interno consideran que la introducción de barreras comerciales internacionales será una oportunidad de crecimiento empresarial.


El empeoramiento del entorno del comercio global en los próximos meses debido a un incremento del proteccionismo, podría tener graves repercusiones en Asia-Pacífico. Según el Barómetro de Practicas de Pago difundido por Crédito y Caución, el 45% de los exportadores de la región espera que su facturación disminuya entre un 10% y un 20% debido a la incertidumbre y la modificación de los acuerdos comerciales.

Según el estudio, el 52% de las empresas chinas se muestra pesimista sobre una potencial pérdida de exportaciones tras la introducción de barreras comerciales, aranceles y restricciones. La opinión de los proveedores chinos es compartida por las empresas en Indonesia (65%), Taiwán (48%) y Hong Kong (47%), economías profundamente entrelazadas comercialmente con China. Por el contrario, las empresas centradas en el comercio interno, como el 29% de las empresas en Indonesia, consideran que el proteccionismo será una oportunidad para su crecimiento empresarial.

Pese a la preocupación por el impacto de las tendencias proteccionistas en las previsiones comerciales de Asia-Pacífico, los países de la región se esfuerzan por reforzar lazos comerciales con el resto del mundo, recurriendo cada vez más a Australia para la cooperación económica y comercial. Esto explica por qué el 54% de las empresas australianas no espera un impacto negativo en la facturación de sus negocios en los próximos meses. Las empresas japonesas (51%) comparten la misma visión optimista.

A pesar de la mejoría del entorno de insolvencia, en este contexto de riesgos económicos y políticos para el crecimiento del comercio mundial las empresas de Asia-Pacífico muestran una mayor aversión al riesgo en su enfoque del crédito comercial en las operaciones B2B. Por tercer año consecutivo, disminuye la proporción de ventas B2B nacionales y extranjeras que se negociaron a crédito, del 45,9% de 2017 al 43,6% en 2018.

La duración del periodo medio de pago aumenta de 55 días en 2017 a 57 días en 2018. Todos los países estudiados de Asia-Pacífico, excepto China y Singapur, han experimentado un incremento en la duración del periodo medio de pago durante el pasado ejercicio. Aunque 2018 trajo pequeños cambios en la proporción media de impagados B2B, algunas cosas no cambian: la principal razón de un impago es la quiebra del cliente o el cierre del negocio.