La semana arranca con una doble noticia de signo opuesto para España. Por un lado, la Comisión Europea eleva sus previsiones de crecimiento del PIB español al 2,4% para 2026, convirtiéndose en el único país europeo al que Bruselas mejora sus estimaciones, muy por encima de economías como Alemania, con un 0,6%, Francia con un 0,8%, o Italia con un 0,5%. Por otro, la Audiencia Nacional imputaba al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero bajo sospecha de haber recibido comisiones ilegales en el marco del caso Plus Ultra, siendo la primera vez en la democracia española que un expresidente del Gobierno enfrenta una imputación por corrupción.
La paradoja es tan llamativa como incómoda: en el mismo momento en que los datos macroeconómicos presentan a España como el alumno aventajado de Europa, un escándalo político de primer orden proyecta una larga sombra sobre algo que los inversores valoran incluso más que el PIB: la estabilidad institucional y la percepción de integridad.
Escucha el análisis completo aquí:
En el mismo momento en que los datos macroeconómicos presentan a España como el alumno aventajado de Europa, un escándalo político de primer orden proyecta una larga sombra para los inversores
El director del master de riesgos de ICADE, Luis Garvía, señala que la reputación de España se verá afectada en el corto plazo: "estamos hablando de un expresidente del Gobierno que encaja con el actual partido que gobierna", explica. "Son malas noticias respecto a la seguridad jurídica e institucional del país".
Los índices reflejan que la confianza de los inversores en España se ha deteriorado
Los índices que miden el atractivo inversor de España no son indiferentes a este tipo de episodios. El Índice Kearney de Confianza para la Inversión Extranjera Directa ya situó a España en la posición 11 en 2025, con una caída del 13% respecto al año anterior, señalando entre los factores negativos la falta de eficacia de los procesos legales y regulatorios, y la insuficiente protección de los derechos de propiedad. La imputación de Zapatero, lejos de ser un suceso aislado, se suma a una percepción que ya venía deteriorándose.
El Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional apunta en la misma dirección: España obtuvo 55 puntos en el CPI 2025, un punto menos que el año anterior, registrando su peor resultado desde 2012. El informe advierte de que la corrupción no es solo un problema reputacional: distorsiona mercados, erosiona la confianza y desvía recursos clave para el crecimiento. Difícilmente podría resumirse mejor el riesgo que plantea el caso Plus Ultra.
La respuesta institucional al caso Zapatero será leída por los inversores
Un país donde un expresidente es investigado por presunto tráfico de influencias en el rescate de una aerolínea con fondos públicos genera preguntas incómodas: ¿hasta qué punto son fiables los procedimientos de asignación de capital público? ¿Están garantizadas las reglas del juego para el inversor extranjero?
El economista Miguel Córdoba ha explicado que ya se están empezando a observar ciertos movimientos por parte de los inversores internacionales. "Hay algunos gestores de carteras de inmuebles que las están poniendo a la venta aprovechando también el excesivo nivel de precios que tienen estos activos en España. Probablemente, se estén ordenando pequeños paquetes bursátiles. Si eres un inversor internacional con más de 20 países para invertir con la misma moneda ¿por qué te vas a ir al más corrupto?", apunta Córdoba.
España se encuentra en un momento en que esa dualidad puede resolverse en uno u otro sentido. La respuesta institucional al caso Zapatero será leída por los inversores internacionales no como un episodio aislado, sino como una señal sobre el tipo de país que España quiere ser.
