Abengoa, en consorcio con la empresa tunecina Engineering Procurement & Project management, se ha adjudicado la creación de una planta desaladora en Túnez por un importe de 40 millones de euros.


Ambas empresas han sido seleccionadas por la Sociedad Nacional de Explotación y Distribución de Agua, bajo la tutela del Ministerio de Agricultura, Recursos Hidráulicos y Pesca de Túnez. Se ocuparán del desarrollo del diseño, la construcción, la puesta en marcha y la operación durante tres meses de esta desaladora, cuya capacidad de producción es de 50.000 m3 de agua al día.


La planta se ubicará al sur de la ciudad de Susa y dispondrá de las infraestructuras civiles y de las instalaciones necesarias para una futura ampliación.


Se trata del primer proyecto de Abengoa en Túnez. Esta desaladora producirá agua potable a partir de agua de mar recogida del canal de agua de refrigeración de la central eléctrica Sidi Abdelhamid. El agua será sometida a un proceso de pretratamiento con doble etapa de filtración y dos unidades de ósmosis inversa, de 25 millones de litros de agua al día cada una.


Este proyecto forma parte del conjunto de actuaciones del Gobierno de Túnez para la promoción y el desarrollo de recursos hídricos no convencionales, como la desalación.  El objetivo es solucionar los problemas de escasez y mejorar la calidad de las aguas, ademas buscan poder abastecer la creciente demanda en los principales destinos turísticos del país.


Debido a la escasez de lluvias en los últimos años este proyecto es considerado como una emergencia y cuenta con un plazo de ejecución muy reducido. Pretenden que funcione antes del próximo verano, cuando la demanda de agua potable alcanza su pico máximo.

Este contrato permite a Abengoa consolidarse como una compañía de referencia en el sector de la desalación a nivel mundial. Pero este contrato es solo el principio, la compañía tiene otros tres proyectos adjudicados este año para la construcción de plantas en Omán, Arabia Saudí y Marruecos.