La sostenibilidad en el sector agroalimentario requiere una transformación profunda que abarca desde el campo hasta el envase final. Danone Iberia está liderando esta transición a través de múltiples iniciativas que buscan generar valor para la compañía mientras combaten los principales desafíos ambientales actuales. Así lo explica Charo Saavedra, responsable de sostenibilidad de la compañía, en este espacio en colaboración con Surus, que ha contado también con la presencia de Raúl Poblador, director de Sostenibilidad de Surus.
Charo Saavedra, responsable de sostenibilidad de la compañía, explica las iniciativas en agricultura regenerativa, economía circular y gestión del agua que están transformando el sector agroalimentario junto a Raúl Poblador, director de Sostenibilidad de Surus.
Los resultados de esta estrategia son significativos: en los últimos cinco años, Danone ha conseguido reducir aproximadamente un 22% la huella de CO2 de la leche procedente de estas ganaderías. Este logro demuestra que la colaboración a largo plazo con los productores puede generar mejoras ambientales sustanciales sin comprometer la viabilidad económica de las explotaciones.
En el sector agroalimentario, la mayor parte de la huella de carbono se concentra en el alcance tres, vinculada al origen de las materias primas y a las explotaciones agrícolas y ganaderas. Consciente de esta realidad, Danone ha puesto en marcha una ambiciosa transición hacia la agricultura y ganadería regenerativa, trabajando directamente con los productores de proximidad.
"Nosotros llevamos ya muchos años trabajando muy de cerca con el campo, especialmente con los ganaderos con los que nos proveen de leche fresca para poder hacer nuestros yogures", explica la responsable de sostenibilidad. Esta colaboración estrecha se basa en acuerdos de varios años que generan la confianza necesaria para implementar cambios profundos. "Al final es meternos en su casa y contribuir a darles ideas y demás de forma colaborativa", reconoce Saavedra.
Economía circular: innovación en envases y reducción de plástico
"Nosotros nos enfocamos mucho en lo que es la parte de ecodiseño", explica Saavedra. En la división de lácteos, un ejemplo destacado es la eliminación de los slips tanto en Actimel como en Danacol. "Esto no implica eliminación de plástico en toneladas y a la vez la contribución a la reducción de la huella de CO2", señala la responsable de sostenibilidad.
En el segmento de agua mineral natural, Font Vella y Lanjarón han trabajado intensamente en la reducción del gramaje de las botellas, llevándolo hasta donde es posible mantener la eficiencia operacional. El caso de Lanjarón es particularmente destacable: el 100% de todo su portfolio está fabricado con plástico reciclado, con rPET (tereftalato de polietileno reciclado), demostrando que es posible alcanzar la circularidad completa en el envasado de bebidas.
