Carolina Sobrino de Montenegro, fundadora y CEO de Montenegro Brokers, está marcada por el emprendimiento temprano, la creatividad y una visión profundamente humana del sector inmobiliario, que la ha convertido en una de las voces jóvenes más influyentes del real estate en España.
“Mujer, por encima de todo”, responde cuando se le pregunta cómo se define, antes de añadir que es broker “por vocación y de nacimiento” e influencer solo “como consecuencia” de su trabajo, no como identidad propia.
Del marketing global al real estate emocional
Antes de fundar su propia inmobiliaria boutique, Carolina dirigió la agencia de marketing Screen Creative, creada en plena pandemia. Allí desarrolló un modelo de producción distribuida que permitía grabar contenidos en cualquier parte del mundo sin necesidad de viajar. “Creamos una cosa que se llama el Creator Hub… la gente que grababa y editaba se podía apuntar ahí y decir: estoy en Indonesia, mandadme el producto y yo lo grabo aquí”.
Ese espíritu innovador, unido a una sensibilidad familiar por la arquitectura y el diseño, la llevó a dar el salto al sector inmobiliario. “El sector inmobiliario siempre ha sido mi pasión… camino por la calle y estoy todo el rato mirando las fachadas”. Su primer año en el sector confirmó la intuición: cerró 11 operaciones, incluida una venta de siete millones de euros, “la más alta realizada hasta ese momento en la empresa”.
Carolina S. Montenegro: "No puedes basar tu empresa entera en la inteligencia artificial"
Una nueva forma de vender casas: emoción, datos y honestidad
Carolina ha revolucionado la captación y venta de viviendas de alto valor a través de redes sociales, especialmente Instagram. Su estilo se basa en vídeos narrados en voz baja, centrados en la luz, las vistas y la experiencia sensorial del espacio. “Decidí hablar con una voz así un poco bajita y enfocarme puramente en crear emociones grabando la vivienda”.
Pero su propuesta no se queda en la estética. También incorpora análisis de mercado, comparativas de precios y recomendaciones de inversión. “No te puedes quedar solo en el buen marketing… tienes que tener conocimiento sí o sí del mercado”.
Esa combinación de sensibilidad y rigor ha generado confianza entre los propietarios: “Me han llamado para decirme: me encantan tus vídeos, quiero que captes mi casa y que la grabes”.
Una inmobiliaria con alma: la filosofía Montenegro Brokers
Carolina resume su propuesta de valor en una frase que también aparece en la biografía de sus redes: “Family feel”. Para ella, cada cliente debe sentirse acompañado como si fuera parte de la familia.
“Si en algún momento me parece mala inversión, te lo voy a decir… las relaciones a la larga son mucho más importantes que a la corta”.
Esa honestidad le ha costado operaciones, pero también le ha dado reputación. “Muchísimas veces he perdido oportunidades de venta por decirle al cliente que no lo tengo claro”.
Tecnología sí, pero sin perder el alma
Carolina utiliza la tecnología como aliada, pero rechaza la idea de que sustituya la dimensión humana del sector. “Hay un balance importante entre la inteligencia artificial y la humanidad… no puedes basar tu empresa entera en la inteligencia artificial”.
Su herramienta esencial no es un CRM sofisticado, sino algo más simple: “Para mí es el móvil… hablo con los clientes de todas partes del mundo desde el móvil”.
Emprender en España: valentía, formación y cambio cultural
Carolina es clara al hablar del ecosistema emprendedor español: “Emprender en España es de valientes”.
Considera que el país necesita más educación financiera y menos miedo al riesgo:
“Nos deberían enseñar más lo que es el emprendimiento… falta muchísima educación financiera en España”.
“En España hay un miedo terrible a emprender… incluso socialmente está mal visto”.
El futuro del sector: boutique, humano y más accesible
Cuando imagina el real estate dentro de cinco años, Carolina lo visualiza más personalizado y más humano:
“Espero que haya muchas más inmobiliarias boutique y no tantas grandes corporaciones”.
“Que no se pierda ese lado de sensibilidad emocional”.
Y lanza un mensaje claro sobre el acceso a la vivienda:
“Espero que haya más obra nueva en Madrid… y que se cambie el uso de muchos solares para que los jóvenes podamos tener acceso a la vivienda”.
Un mensaje final para la nueva generación
Carolina anima a jóvenes —especialmente mujeres— a entrar en el sector:
“Las mujeres tienen una sensibilidad y una emoción que en este mercado va muy bien”.
“Invito a la gente a que se una porque es divertidísimo… para mí no es un trabajo”.
Su historia confirma que el éxito no es cuestión de esperar, sino de construir. Como ella misma demuestra cada día, la innovación nace cuando se combina pasión, conocimiento y valentía.
