España se ha consolidado como un destino altamente atractivo para invertir, pero antes del desembarco hay que tener en cuenta aspectos como la estructura societaria, la protección de activos intangibles o la adpatación cultural.

¿Qué factores deberían tener en cuenta las empresas que quieren invertir en España? Alejandro Falcón, socio director de Falcón Abogados, y Belén Núñez, socia del área mercantil y litigación del mismo bufete, lo analizan en este podcast en Capital, la Bolsa y la Vida:

Falcón Abogados

El primer paso crucial para cualquier compañía extranjera que decide implementarse en España es determinar exactamente qué tipo de estructura necesita. "No todas las empresas necesitan lo mismo para lo que vayan a desarrollar", señala Falcón. "A veces, la empresa lo que necesita es una filial o una sucursal desde el punto de vista comercial y otras veces es directamente una joint venture porque vas a asociarse con alguien aquí a nivel de España para desarrollar un negocio".

La importancia de la estructura societaria y la gobernanza corporativa

Belén Núñez, socia del área Mercantil y litigación de Falcón Abogados, destaca que desde el punto de vista mercantil, "lo primero que tiene que determinar es el vehículo jurídico que quiere utilizar, cuál es el que mejor responde a sus objetivos". Esta decisión debe contemplar múltiples factores: "tiene que valorar el grado de autonomía que quiere que tenga la compañía aquí en España si quiere que la matriz asuma más responsabilidad o menos responsabilidad y tiene que prever cómo se va a gobernar, cómo va a ser ese gobierno corporativo".

Un aspecto crítico que suele pasarse por alto es la evolución natural del negocio. " Puedes buscar un socio local que entra con una pequeña participación". Aunque, Núñez advierte que "esos directivos, que tenían un pequeño paquete al final, son un socio a todos los efectos". Los mecanismos de entrada, qué mecanismos de salida, esos tan conocidos en derecho societario, derechos de arrastre si se vende o acompañamiento para los minoritarios, al final, si no se prevén desde el principio, luego pueden llegar a frustrar una operación.

Adaptación cultural: comprender las diferencias internacionales

Un factor frecuentemente subestimado es la importancia de adaptar el enfoque según el origen cultural de la empresa inversora. Alejandro Falcón destaca que las diferencias culturales se manifiestan en múltiples aspectos: "la cultura asiática tiene sus peculiaridades a la hora de negociar, a la hora de entrar, a la hora de determinar cuáles son sus sensibilidades, qué es lo que realmente le preocupa". Por ejemplo, "a una empresa americana le puede preocupar a lo mejor más el tema de laboral".

Respecto a las preocupaciones sobre incertidumbre regulatoria, Belén Núñez observa que "las empresas que vienen a España suelen estar muy bien informadas". La percepción de riesgo varía significativamente según el sector: "en empresas que vienen a actuar en sectores más regulados, en sectores de transporte... En el sector energía sí que están más al tanto de las vicisitudes que puede haber en nuestro país y en otros sectores alimentación, cosmética..., que también están regulados, pero desde una perspectiva de Europa no nos preguntan tanto por cuestiones de gobierno o de política internacional".