En Cibercotizante Jordi García Brustenga secretario de Estado de Industria analizó los desafíos y oportunidades que afronta el tejido industrial español, desde la autonomía estratégica hasta el papel de las pymes, pasando por la inteligencia artificial y la reindustrialización verde.
Antes de abordar la actualidad económica e industrial, la conversación permitió descubrir una faceta menos conocida del responsable público: su pasión por el arte. Pintor aficionado y creador de cortometrajes, reconoció que dedica parte de su tiempo libre a cultivar esa inquietud creativa. “Con el tiempo libre hay que poner la mente en otras cosas”, afirmó, reivindicando la importancia de mantener espacios personales más allá de la actividad profesional.
La autonomía estratégica como garantía de futuro
La pandemia y los conflictos internacionales evidenciaron la vulnerabilidad de las cadenas de suministro globales. Para García Brustenga, la autonomía estratégica no significa producirlo todo dentro de nuestras fronteras, sino garantizar capacidades esenciales y reducir dependencias críticas.
“Lo que pretendemos es estar preparados para esto y eso no significa tenerlo todo producido aquí. Esto no tiene sentido en el mundo global donde estamos”, explicó. A su juicio, la clave pasa por combinar capacidades productivas propias, diversificación de proveedores y apuesta por la innovación.
Sectores como la química, la siderurgia, el aluminio, los fertilizantes o las vacunas forman parte de esa estrategia que busca reforzar la resiliencia industrial europea y española.
España quiere liderar la industria verde
Uno de los mensajes más contundentes de la entrevista fue la defensa de la transición ecológica como motor económico. Frente a quienes cuestionan el ritmo de la transformación energética, el secretario de Estado fue tajante: “La única solución, el único camino, es la descarbonización y la circularidad”.
Según explicó, España ha realizado importantes inversiones públicas y privadas en energías renovables, movilidad eléctrica y procesos industriales más eficientes. Ese esfuerzo está generando una ventaja competitiva frente a otros países.
“Lo verde no solo es verde y más sostenible, es que es el nuevo producto que viviremos y seremos competitivos con él durante las próximas décadas” y añadió una reflexión que resume buena parte de la estrategia industrial española: “Lo verde ya es imprescindible también para la competitividad, no solo para el planeta.”
Los PERTE, una herramienta de transformación
Durante la conversación también se analizó el impacto de los PERTE donde García Brustenga defendió que han sido mucho más que un mecanismo de financiación. “Un PERTE no solo es poner recursos a un sector, sino a un sector para que se transforme en una dirección concreta”, subrayó.
Pymes, innovación e inteligencia artificial
Las pymes ocupan un papel central dentro de la estrategia industrial. El secretario de Estado recordó que la política industrial debe diseñarse siempre con “gafas de pyme”, adaptando ayudas, regulaciones e instrumentos financieros a las necesidades reales de estas compañías.
Jordi Gª Brustenga: "“Europa tiene el riesgo de mantenerse en una actitud reactiva”
Respecto a la inteligencia artificial, lanzó un mensaje especialmente dirigido a empresarios y emprendedores: “La adopción de la IA no es una preocupación, porque igual que las personas la hemos adoptado, las empresas también van a hacerlo” sin embargo, considera que el verdadero desafío no es incorporar la tecnología, sino redefinir el modelo de negocio.
Europa ante un nuevo escenario global
Otro de los asuntos abordados fue la posición de Europa en un contexto marcado por la competencia tecnológica e industrial de Estados Unidos y China. García Brustenga defendió una respuesta europea más proactiva y estratégica. “Europa tiene el riesgo de mantenerse en una actitud reactiva”, advirtió.
En este sentido, destacó la posición española respecto a las inversiones internacionales, especialmente las procedentes de China. Lejos de apostar por el cierre o por una apertura sin condiciones, defendió un modelo basado en la cooperación mutua. A su juicio, este enfoque ya está dando resultados gracias a alianzas industriales que combinan capital internacional con conocimiento y capacidad productiva española.
Industria para cohesionar el territorio
La entrevista concluyó con una reflexión sobre el papel de la industria en la vertebración territorial. Frente a actividades que pueden deslocalizarse fácilmente, García Brustenga defendió la capacidad de la industria para generar empleo estable y arraigo. “Es lo ideal para una política de redistribución de población y reequilibrio territorial”, afirmó.
La instalación de una fábrica en una ciudad intermedia o en una zona rural no solo crea puestos de trabajo, sino que impulsa nuevas actividades económicas y fortalece el vínculo de las personas con su territorio.
Como él mismo señaló, el reto no consiste solo en adaptarse al cambio, sino en liderarlo y para ello España cuenta con activos cada vez más valiosos: capacidad industrial, talento, energías renovables y una posición estratégica en la nueva economía verde.
