En una nueva edición del programa Empleo Público, Luis Herrera Díaz Aguado administrador civil del Estado y director técnico del Gabinete de la Presidencia del Consejo de Estado, profundizó en los argumentos centrales de su libro Cómo recuperar la confianza en los gobiernos. La conversación dejó titulares contundentes sobre la crisis de legitimidad institucional, el papel de la administración pública y los retos del empleo público en España.
La confianza, un problema global
Desde el inicio de la entrevista, Herrera subrayó la magnitud del desafío:
“Hay una crisis de confianza en los gobiernos… y en muchos países esa crisis se extiende también a la democracia”.
Una advertencia que sitúa el debate más allá del ámbito nacional y lo conecta con una tendencia internacional preocupante.
Para Herrera, la clave de la confianza es simple y directa: “La capacidad para resolver problemas públicos y de forma solvente”. La ciudadanía confía cuando ve resultados, no discursos.
Indicadores de una buena administración
El autor insiste en que las instituciones deben orientarse a medir impacto real:
“No se trata de agotar un presupuesto o tramitar muchos expedientes, sino de obtener resultados y aportar valor público”.
Propone generalizar indicadores de resultado que midan cambios en la vida de las personas, no solo actividad administrativa.
Gobernanza y participación: una asignatura pendiente
Herrera recuerda que la gobernanza nació como respuesta a la desconfianza social:
“El modelo de gobernanza se adoptó precisamente en una crisis de confianza”.
Sin embargo, reconoce que la participación ciudadana no ha alcanzado la eficacia esperada:
“Los ciudadanos no utilizan suficientemente los canales de participación… por escepticismo o porque no creen que sean eficaces”.
Luis Herrera: "La administración debe consolidar modelos de gestión pública inteligente"
El reto, afirma, es lograr una participación “realmente efectiva y relevante”, que mejore tanto la confianza como la calidad de las políticas públicas.
Lecciones de la pandemia: cooperación y aprendizaje
Durante la COVID-19, la colaboración público‑privada y el intercambio entre administraciones se intensificaron. Herrera lo resume así: “No hubo más remedio que tender puentes”.
Aunque reconoce avances, insiste en que la administración debe consolidar modelos de gestión pública inteligente, basados en datos, evidencia y aprendizaje continuo.
ODS y sostenibilidad: el núcleo de la acción pública
El autor es claro:
“Todos los Objetivos de Desarrollo Sostenible son de incumbencia de los gobiernos”.
Por ello, deberían ocupar un lugar central en los programas de gobierno y en la planificación estratégica de las administraciones.
Ciudadano vs. cliente: un cambio cultural preocupante
Uno de los pasajes más llamativos del libro y de la entrevista es la distinción entre ciudadanía participativa y ciudadanía cliente:
“Muchos ciudadanos empiezan a relacionarse con la administración en términos puramente transaccionales”.
El riesgo, según Herrera, es que la lógica del consumidor sustituya a la del ciudadano comprometido con lo colectivo.
Agencias públicas y modularidad: hacia una administración más ágil
Sobre el debate de las agencias estatales, Herrera destaca su potencial:
“Las agencias gestionan profesionalmente y con mayor agilidad, orientadas a resultados”.
Y enlaza esta idea con la necesidad de una administración modular, flexible y reconfigurable, capaz de adaptarse sin las rigideces actuales.
RPT y talento: una estructura que frena la innovación
Herrera cita al profesor Xavier Marcet para describir las RPT: “Las RPT son la esclerosis de las administraciones”. Denuncia que los puestos rígidos y estancos impiden aprovechar el talento interno y reclama modelos basados en inventarios de capacidades.
Procesos selectivos: un cambio radical es imprescindible
El diagnóstico es contundente: “Hay que cambiar los procesos selectivos de arriba abajo”.
Critica las pruebas memorísticas —“hoy no sirven para nada”— y defiende seleccionar por competencias, siguiendo modelos de Francia o Reino Unido.
¿Por qué no se cambia? Herrera lo explica sin rodeos:
“La opinión pública cree que las oposiciones son meritocráticas… aunque ni son igualitarias ni son meritocráticas”. Un problema cultural que dificulta la modernización.
Liderazgo público: la gran carencia
El autor lamenta la ausencia de una verdadera dirección pública profesional:
“No tenemos directivos profesionales… y eso genera problemas de liderazgo”.
Una debilidad estructural que afecta a la eficacia de las políticas públicas.
Cuando una organización pública falla…
Citando a Milton Friedman, Herrera reflexiona:
“En el sector privado, cuando una empresa no funciona, desaparece; en lo público, puede perdurar mucho tiempo”. Una inercia institucional que dificulta la renovación y la eficiencia.
Un cierre que invita a seguir el debate
El programa concluyó con una frase del propio Herrera que resume el espíritu de su libro:
“Es ingenuo pensar que los gobiernos pueden permitirse la falta de competencia o calidad porque tienen asegurada su continuidad”.
Una advertencia y, al mismo tiempo, una llamada a la acción para transformar la administración pública y recuperar la confianza ciudadana.
