En Empleo Público de Opostal.es en Capital Radio, conversamos con Alejandro Tortosa, miembro del Cuerpo Superior de Ingenieros Industriales del Estado, nos contó su trayectoria profesional como especialista en política industrial y como preparador de opositores.
Un pueblo, una familia y la cultura del esfuerzo
Nacido en Chella, una localidad valenciana de aproximadamente 2.500 habitantes, Alejandro creció en una familia de autónomos vinculada al sector del calzado. Un entorno donde el trabajo no tenía horario y donde aprendió una de las lecciones que marcarían toda su vida.
Aquella infancia en el entorno rural sigue ocupando un lugar especial en su memoria. «El campo es libertad, porque al final un pueblo es sinónimo de libertad».
La vocación científica de un joven curioso
Desde niño mostró una inclinación clara hacia las disciplinas científicas. Astronomía, meteorología o ingeniería fueron despertando sucesivamente su interés «Yo siempre las cosas que me gustaban estaban en torno a la ciencia». Esa curiosidad permanente sigue definiendo su carácter: «Soy una persona muy curiosa en general».
La decisión de estudiar Ingeniería de la Energía en la Universidad Politécnica de Valencia llegó tras analizar detenidamente las asignaturas de las distintas titulaciones. «Siempre me ha gustado mucho el tema de motores, procesos de combustión, física nuclear, etcétera».
Tras graduarse, compaginó empleo y formación cursando el máster de Ingeniería Industrial mientras trabajaba. Fueron años de jornadas interminables. «Lo recuerdo como una experiencia durísima», sin embargo, aquella etapa también le permitió descubrir algo fundamental: «Creo que de las más valiosas que en la vida hay que tener tiempo para aburrirse» y añade una reflexión poco habitual en una sociedad permanentemente conectada: «A veces necesitas parar para ver dónde estás, para dónde quieres ir, para ver qué quieres y para ver qué no quieres».
La empresa privada como escuela de versatilidad
Antes de incorporarse a la Administración, Alejandro trabajó en investigación universitaria, consultoría energética y en el sector de la comercialización de energía.
Especialmente enriquecedora fue su experiencia en una pyme. «Un día eres ingeniero industrial, al día siguiente eres administrativo, al día siguiente eres recursos humanos y al día siguiente eres comercial». Esa experiencia, asegura, permite adquirir una visión global muy valiosa: «La experiencia en una PYME es altamente recomendable para hacerte todoterreno».
Cuando el servicio público llama a la puerta
Su aproximación al mundo de las oposiciones no nació inicialmente como un proyecto definido, sino como una búsqueda personal. «Siempre me han interesado las políticas públicas».
Alejandro Tortosa: «Cada vez me interesaba más qué podía aportar yo a la sociedad como ingeniero industrial»
Durante la pandemia comenzó a investigar cómo podía aportar sus conocimientos técnicos al servicio público. Poco a poco, esa inquietud se transformó en una decisión firme. «Cada vez me interesaba más qué podía aportar yo a la sociedad como ingeniero industrial». Gracias a los ahorros acumulados durante sus años de trabajo, pudo dedicarse plenamente a preparar las oposiciones.
La oposición como un trabajo
Alejandro describe la preparación de las oposiciones con una expresión muy gráfica: «Fue el día de la marmota». La clave, explica, fue afrontar el estudio con mentalidad profesional. «Hay que tomárselo como que es tu trabajo» y rechaza la idea de que una oposición exigente pueda aprobarse por casualidad. «Las oposiciones de casualidad no las vas a aprobar».
Comunicar también es una competencia
Además de su actividad profesional, Alejandro prepara a futuros opositores. Una de las facetas que más trabaja con ellos es la comunicación oral. «La comunicación oral, la expresión, todo eso influye». Considera que los tribunales valoran mucho más que el mero conocimiento técnico. «El tribunal quiere ver que seas un tipo solvente, que te sepas expresar».
Un ingeniero enamorado de la historia
Quizá el rasgo más singular de su perfil sea su pasión por la historia militar española, una afición que le ha llevado incluso a cursar un máster específico sobre esta materia. «La historia es una asignatura imprescindible». Frente a la idea de que el pasado solo sirve para evitar errores, reivindica también el valor de los éxitos históricos. «Hay cosas muy buenas que aprender de la historia también».
El consejo para los futuros opositores
Antes de finalizar la entrevista, Alejandro quiso dejar un mensaje para quienes están valorando emprender el camino de la oposición. «Constancia. Es una carrera de maratón» y añadió una petición muy personal: «Que tengan vocación de servicio público porque eso también les va a dar una motivación extra que les ayudará en los momentos más complicados».
