En Empleo Público pusimos elel foco en un tema que atraviesa de lleno la calidad democrática de nuestras instituciones como es la inclusión y para hablar de ello, la invitada fue Sonia Postigo, coordinadora de la Unidad de Inclusión del Ministerio de Hacienda, una de las voces más activas en la transformación inclusiva del sector público.
Postigo recordó que la inclusión en la Administración no es nueva, pero sí ha dado un salto cualitativo en los últimos años. “La primera vez que hubo una cuota para personas con discapacidad en la Administración General del Estado fue en 1984.”El impulso definitivo llegó con la reforma constitucional de 2024 y el Real Decreto-ley de 2023: “Se crearon las unidades de inclusión en todos los ministerios.”
El objetivo es claro: que la Administración represente a la sociedad real pues “entre el 12 y el 15% de la sociedad convive con una discapacidad” por eso, la oferta de empleo público reserva ya un 10% de plazas para personas con discapacidad, distribuidas entre discapacidad física, intelectual y otros tipos.
Discapacidad intelectual: talento, rigor y compromiso
Uno de los mensajes más potentes del programa fue la reivindicación del valor profesional de las personas con discapacidad intelectual. “Es una maravilla tener a personas con discapacidad intelectual con los que puedas trabajar” y Postigo desmontó prejuicios con ejemplos concretos: “Se equivocan igual que todo el mundo. Es un problema de aprendizaje.” “Tienen un prurito profesional impresionante… trabajan con un respeto escrupuloso a las normas y a los horarios.”
Barreras visibles… y barreras invisibles
La accesibilidad no es solo arquitectónica. También es digital, emocional y cultural y sobre estas ultimas, Postigo fue clara: “Hay mucho miedo todavía, hay muchos clichés… hay que volver a repensar” y añadió un matiz esencial: “No es lo mismo tratar a una persona con acondroplasia que a una persona con autismo.” La formación es la clave para superar esos miedos.
Sonia Postigo: “La gente tiene que aprender sobre discapacidad. Tenemos que tener formación suficiente.”
La inteligencia artificial ya está presente en la gestión inclusiva. “La IA es capaz de diseñar extremidades, piernas, brazos, orejas, ojos” pero también exige responsabilidad: “La IA es un peligro por los sesgos… no sabe leer las expresiones faciales de algunas personas con discapacidad” pero aun así, su potencial es enorme: “La IA me ayuda mucho a poner textos en lectura fácil… la lectura fácil es impresionante.”
Procesos selectivos adaptados: un avance decisivo
La Administración ha dado pasos importantes para garantizar igualdad real en los procesos de oposición: “Hay una pestaña donde se pregunta si tiene algún tipo de discapacidad y si necesita algún tipo de adaptación, y se hacen a rajatabla” y se corrigen errores del pasado: “No le puedes quitar a una persona el implante coclear… sabemos que ha pasado.”
Además, se incorporan personas con discapacidad en los tribunales: “Es muy importante meter en todos los tribunales a personas con discapacidad.”
La Administración del futuro: un reflejo fiel de la sociedad
Cuando se le pidió imaginar la Administración dentro de cinco años, Postigo dibujó un horizonte optimista: “Espero que dentro de 5 años la Administración General del Estado sea realmente un reflejo de la sociedad” y añadió un deseo que es también una meta institucional: “Que a las personas con discapacidad no les dé vergüenza ni miedo… y que no piensen que se les va a valorar menos.”
El programa cerró con una frase que sintetiza el espíritu de la conversación: “Una administración más inclusiva es una administración más eficiente, más justa y más preparada para servir a la ciudadanía.”
