La otra cara del Mobile World Congress

La otra cara del Mobile World Congress

José A. González

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1 min

22/02/2019 18:14

Como cada año los focos se los llevan los smartphones, cada vez menos presentes en el Mobile World Congress y las grandes tendencias, este año toca 5G y pantallas flexibles. Pero el MWC es uno de los grandes eventos que cada año acoge la ciudad condal y deja millones de euros en las arcas municipales y de la Generalitat.


La feria generará un impacto económico de unos 473 millones de euros, estima la organización, la patronal del sector móvil GSMA. Es la novena edición que se celebra en territorio nacional y según cálculos de los organizadores y autoridades ha dejado casi 5.000 millones de euros.


Desde hace semanas, los alojamientos hoteleros de la capital catalana colgaron el cartel de completo. Los precios han aumentado un 434% en Barcelona. Un negocio que también lo han aprovechado muchos propietarios.


Airbnb calcula que el impacto económico del MWC supera los 200 millones de euros. La búsqueda de alojamiento del 24 al 28 de febrero es tarea ya imposible. Tan solo se pueden encontrar “gangas” para pasar una noche en un barco en el puerto catalán por 100 euros o 200 euros por dormir en una furgoneta… eso sí en plena Fira de Barcelona (epicentro del Mobile).


Empleo precario


Otra de las cifras por las que saca pecho la GSMA, organizadora del MWC, es la creación de empleo durante la semana que dura la gran feria tecnológica que cada año organiza en el Viejo Continente.


Desde que la GSMA y el Mobile aterrizaron en Barcelona habrían generado 128.000 empleos temporales. En estos días se demandan promotores, azafatos, cajeros y camareros para los puntos de restauración del MWC, y personal técnico para el montaje de los expositores, entre ellos electricistas e instaladores.


Ofertas de empleo que los sindicatos han denunciado como “precarias y machistas”, y en algunos casos “ilegales”. UGT ha sido quien ha alertado sobre la precariedad y discriminación de los puestos ofertados para esta semana.


“Por ejemplo, se paga más a una azafata si mide más de 1'75 centímetros de altura. El sindicato asegura que se ofrecen jornadas de 12 horas (a 7'25 euros si la altura es de más de 1'75 y a 6'25 euros si es inferior).


Otro requisito exigido en algunas ofertas señala UGT es “tener una talla entre la 36 y la 38, ir con falda corta, ir con medias, es obligatorio maquillarte, debes llevar zapatos de tacón de cinco centímetros, tener una altura mínima de 1,75 e incluso algunas ofertas piden que las azafatas sean listas”.


Entradas por las nubes


Para este 2019, la GSMA prevé que pasen por los pabellones de la Fira cerca de 107.000 visitantes, la misma cifra que el pasado Mobile World Congress, pero por debajo del récord establecido en 2017 con 108.000 visitantes.


Unos buenos números a pesar de los prohibitivos precios para un ciudadano español: el precio de las entradas va desde los 799 euros hasta los 4.499.  Y también a pesar de las dudas sobre las protestas en las cercanías del evento.


Porque si el Mobile es sinónimo de tecnología, también lo es de huelgas. Finalmente, este año tan solo pararán los trabajadores del metro con paros parciales de 2 horas por turno los días 25, 26, 27 y 28 de febrero. Y por cierto, será el primer Mobile tras el adiós de Uber y Cabify el pasado mes de enero.

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