La semana de Meta Platforms ha sido un tanto paradójica: el negocio crece con fuerza, las cifras son positivas, pero el mercado teme que la inteligencia artificial se esté convirtiendo en una inversión demasiado cara, lo cual vuelve a penalizar a la compañía.

Y a ello se suma el escrutinio sobre las prácticas de Meta, tras recibir una multa de 25.000 millones de dólares por engañar a los consumidores sobre la privacidad de sus datos en Facebook. El caso deriva del escándalo de Cambridge Analytica, que obtuvo sin permiso datos de hasta 87 millones de usuarios.

Sobre sus resultados, aunque Meta superó las expectativas de ingresos y presentó buenas previsiones, sus acciones caían con fuera el jueves. Los inversores se han centrado en el gasto previsto en IA, el deterioro del flujo de caja y los riesgos legales.

Meta Platforms está considerando emitir acciones sin derecho a voto para financiar sus ambiciones en inteligencia artificial sin diluir el control de voto del director ejecutivo Mark Zuckerberg, según algunos medios.

Hay que recordar que actualmente Meta tiene dos tipos de acciones, la clase A, con un derecho de voto, y la clase B, que tiene por cada acción diez votos, que son las que tiene Mark Zuckerberg, que es con el 60 % la compañía.

El impuesto a los ricos

Pero también hay una cuestión muy importante: el 3 de noviembre, se vota en California la Proposición 40, que es con el conocido impuesto a los multimillonarios o impuestos a la riqueza.

Mark Zuckerberg ha amenazado con abandonar California por ese motivo. Sin embargo, la junta directiva de Meta Platforms ha negociado un acuerdo para mantener al multimillonario en el estado y preservar su control sobre la compañía.

La controversia gira alrededor de esa iniciativa que establecería un impuesto extraordinario del 5% sobre el patrimonio neto de residentes californianos con fortunas superiores a 1,000 millones de dólares.

Según documentos regulatorios, Zuckerberg advirtió que una eventual obligación tributaria multimillonaria podría obligarlo a vender parte de sus acciones para conseguir liquidez.

Actualmente controla aproximadamente el 60.6% de los derechos de voto de Meta, pero una venta significativa podría reducir esa participación hasta cerca del 53%.

Eso por un lado. Por otro, el mercado mira a los gastos de capital. Después del fiasco del Metaverso, los inversores miran con lupa cómo puede ser el retorno de estas enormes inversiones que está haciendo Meta, ahora en el caso de la inteligencia artificial.

Meta sigue apretando, y en el tercer trimestre ha presentado unas cifras de Capex de 34.900 millones de dólares, un crecimiento del 80% interanual, en comparación con los 19.400 millones de hace un año.

En cuanto a su previsión de Capex para todo 2026 lo sitúa entre 135.000 y 145.000 millones, con lo que eleva en rango bajo en 5.000 millones frente a su previsión anterior.