Mundial tras Mundial, hay un debate abierto más allá de la lista de jugadores o de la porra por ver quién se proclama campeón. Y esa es la discusión sobre cuál es la camiseta más bonita del torneo. Opiniones hay tantas como estilos y gustos, sí, pero este año, si hay un ganador en volumen de acuerdos, ese es Adidas.

El Foco | Adidas y Nike se juegan el Mundial en el vestuario y en la bolsa

Adidas da el sorpasso a Nike en cuanto a patrocinios y lidera el Mundial con 14 de las 48 selecciones.

Durante años, Nike se ha expandido como una sombra imbatible, sin apenas rival. Si en Qatar la firma estadounidense dominaba el panorama vistiendo al 41% de las selecciones, ahora su cuota se reduce al 25%. Lo curioso es que Nike apenas ha perdido un equipo respecto a hace cuatro años. Pasa de 13 a 12, pero al ampliarse el Mundial con 16 selecciones más, su protagonismo en el pastel total se ha diluido por completo.

Cuatro años después, el fútbol, como la economía, ha pasado a ser un juego de ciclos y revanchas. En una maniobra de asedio silencioso, las tres franjas de Adidas han vuelto a morder el terreno, adelantando a su eterno rival en el tablero de ajedrez mundialista.

La marca alemana patrocina a 14 de las 48 selecciones, con el añadido de proveer el balón oficial con el que se jugarán los 104 partidos del torneo. Un 29% del torneo se viste con la alemana frente al 25% que mantiene la tradición de Nike. Catorce banderas contra doce.

NIKE y Adidas también se ven las caras en 'semis'

El Mundial no solo se juega con los pies; también se disputa centímetro a centímetro sobre el tejido de las camisetas, donde los dos gigantes del sportswear, Adidas y Nike, libran su propia "Guerra de Tronos" por conquistar el torso de los campeones. Mientras la firma alemana consolida su reinado como socio global de la FIFA y patrocinador oficial del Mundial 2026 de Estados Unidos, Canadá y México, el gigante de Oregón planta cara en el terreno de juego dominando las semifinales.

Por el lado de Adidas, la relación con España representa uno de los matrimonios más longevos del fútbol moderno. Unidos desde 1991 y con un compromiso firmado hasta 2030, el vínculo sobrevivió incluso a un amago de divorcio en 2019, cuando Luis Rubiales intentó rescindir el contrato unilateralmente; una crisis que, ante la amenaza de una indemnización multimillonaria, se resolvió mediante un proceso de arbitraje.

En la otra semifinal, Adidas presume de vestir a la vigente campeona del mundo, Argentina, con quien renovó en 2024 su alianza hasta 2028. Esta unión, que comenzó en 2001 y ha enmarcado los recientes éxitos de la Copa América 2021, la Finalissima 2022 y el Mundial de Qatar, alcanzará la histórica cifra de trece ediciones mundialistas consecutivas. Aunque los números actuales se mantienen en secreto, la AFA percibía unos once millones de euros anuales hasta 2020, cifra que se incrementó notablemente con la última extensión.

Por su parte, Nike contraataca apostando por la conquista de Europa a golpe de talonario. Francia, su gran estandarte en el torneo, rompió en 2011 un romance histórico con Adidas que databa de los años setenta. Para lograrlo, la multinacional estadounidense puso sobre la mesa de la federación francesa 320 millones de euros por siete años (unos 45,5 millones anuales), un acuerdo que se ha ido extendiendo con los años y que recientemente se blindó, como mínimo, hasta el Mundial de 2034.

Al otro lado del cuadro, Inglaterra también luce el icónico "swoosh" desde 2013, año en el que abandonó la clásica marca local Umbro. Los ingleses aseguraron su futuro con Nike en una renovación a largo plazo hasta 2030 que, según cifras de la prensa británica, ronda los 468 millones de euros por la totalidad del acuerdo, lo que inyecta unos imponentes 38,6 millones de euros anuales en las arcas de los Tres Leones.

¿Y la estrategia?

Nike ha decidido replegarse para concentrar el fuego de su artillería, ya que al perder por el camino territorios como Portugal, ahora en garras de Puma, o Qatar, la firma estadounidense se ha visto obligada a cambiar de estrategia.

Su filosofía actual no busca la masa, sino el mito...Y apuesta, cómo no, por los grandes del deporte rey. Con Francia, Brasil y el anfitrión Estados Unidos en su catálogo, Nike sabe que un solo suspiro de Kylian Mbappé o una genialidad de Vinicius Jr. pueden congelar el planeta y justificar su multimillonaria campaña publicitaria.

Adidas, en cambio, ha elegido la narrativa de la leyenda y la promesa. No solo viste a la campeona vigente, a la Argentina de un eterno Leo Messi, sino también a la promesa del futuro y nuestra estrella de la Selección, Lamine Yamal.

Además, la marca alemana posee el talismán que nadie más puede tocar: el balón oficial. Cada uno de los 104 partidos del torneo nacerá y morirá bajo el diseño de las tres bandas. Todo un dominio comercial absoluto que se hará con el gol definitivo que dará la estrella a alguna de las cuatro selecciones que quedan vivas.

Cuatro selecciones entre las que por cierto, vemos a nuestra Selección, con una segunda equipación que ha roto con los moldes patriotas y un diseño limpio y muy bien recibido por las nuevas generaciones de la cultura steetwear. Si alguno no sabe de qué camiseta hablo es por qué no vio el último gol de Mikel Merino contra Portugal que hacía clasificarnos a los cuartos de final.

De capa caída en bolsa

Pero como les comentaba, el fútbol y la economía es un juego de ciclos. Y aunque los dos grandes estén en la cima del deporte rey, si hablamos de bolsa e inversión, algunos expertos como Alberto Roldán, profesor de finanzas de la Universidad Europea, señalan que no están viviendo su mejor momento, con especial hincapié en Nike. De hecho, ha preferido dejar a un lado a las firmas deportivas que todos conocemos y centra su atención en, sobre todo, los asiáticas.

Puma entró en el 'Big Three' en los cuartos de final

La que sí convence en el Mundial, aunque en un tercer escalón, es Puma, que observa desde abajo el choque de los dos grandes, aunque con fortaleza en África y Europa con Marruecos y Portugal, demostrando que el duopolio ya no es intocable. De hecho, junto con los marroquíes, la selección suiza viste también de Puma.

De las ocho afortunadas, el primer puesto se lo repartió Nike y Adidas con tres selecciones cada una: España, Bélgica y Argentina visten con las tres rayas, mientras que nuestros vecinos los franceses, Inglaterra y la Noruega de Halland son propiedad norteamericana. ¿Curioso siendo las 3 europeas, no?

Porque este Mundial no solo coronará al nuevo campeón en la gran final, sino que también consagrará en lo más alto a una de estas tres firmas deportivas. Entre ellas, Adidas parte como la gran favorita, quedando por ver, eso sí, si logrará impulsar a nuestra selección hacia la segunda estrella.