La financiación sostenible se ha convertido en una herramienta esencial para impulsar la transformación empresarial hacia objetivos medioambientales, sociales y de gobernanza. Belén Flor, responsable de financiación sostenible de ING en España y Portugal, explica junto a Beatriz Alonso, directora de Sostenibilidad de Surus, el "rol fundamental" que juegan los bancos en este proceso:
En este podcast con Surus, Belén Flor, responsable de financiación sostenible de ING, destaca que la información de las empresas debe ser medible y demostrable para evitar "poner etiquetas"
Riesgo climático implica riesgo financiero
La responsable de ING destaca que la sostenibilidad es un tema de competitividad "aunque no todas las empresas lo vean así". Además, explica que "un riesgo climático implica un riesgo financiero para nosotros" y para las empresas "es algo fundamental porque si no pasan a tener en un futuro activos varados".
Los principales criterios para acceder a financiación sostenible son: compromiso real, tener claros los objetivos y no buscar "poner una etiqueta". Cuando se hace una financiación sostenible "conseguimos un impacto real y que toda la empresa sea sostenible", señala la responsable de financiación sostenible de ING.
Sectores difíciles y estrategia de transición
Respecto a los sectores tradicionalmente considerados menos sostenibles, Flor asegura que, aunque ningún sector se queda atrás, "hay momentos en los que se dejan de financiar ciertas actividades". Entre los sectores con mayor potencial, la experta enumera "centros de datos y telecomunicaciones, renovables, circularidad y, en tema de edificación, siempre toda la renovación de viviendas, que al final es un sector muy intensivo".
Además, para seguir apoyando este proceso, ING ha creado un departamento llamado Transition Accelerator, que apoya desde el inicio a estas nuevas tecnologías; desde cargadores eléctricos hasta circularidad o nuevas tecnologías.
