Por fin sabemos la que será la primera gran adquisición de Greg Abel, el sucesor de Warren Buffett en Berkshire Hathaway tras su llegada a la compañía como CEO en enero de este año.

Ha costado meses ver cuál será la estrategia de inversión del nuevo director ejecutivo de la firma de inversión, pero por fin sabemos en qué ha destinado 6.800 millones de dólares.

El nuevo CEO de Berkshire Hathaway ha escogido el sector inmobiliario. En concreto, ha comprado Taylor Morrison Home Corporation por 72,50 dólares por acción en efectivo. Esto valora al promotor residencial en unos 6.800 millones en acciones y 8.500 en su valor total empresarial.

Una compra por debajo de su "valor real"

La compra supone una prima del 24% respecto al cierre de la compañía en bolsa el viernes. Aunque la empresa mantendrá su equipo directivo, pasará a ser privada y dejará de cotizar en la Bolsa de Nueva York. La operación se habría realizado con un importante descuento del valor real de mercado de la promotora y con un consenso de mercado que consideraba infravalorada a la acción. El 17 de mayo, las acciones de Taylor Morrison cotizaban con un descuento del 25% respecto a su máximo anual. Hoy, sin embargo, se han disparado más de un 20% en Wall Street demostrando la influencia de las apuestas de Berkshire Hathaway, aun con Buffett en la sombra.

Todo lo contrario que las acciones de la propia Berkshire, cuya noticia ha pasado sin pena ni gloria hoy en el mercado para su cotización sin ayudar a salir del retroceso en bolsa, superior al 5%, que acumulan sus títulos en lo que llevamos de 2026.

La apuesta por el sector inmobiliario señala a una recuperación del sector antes de caer

El contexto en el que se enmarca esta compra es complejo. Las principales previsiones apuntan a un mercado que se desacelera, pero no se corrige. La razón es estructural: aunque el inventario mejora, los niveles de oferta siguen por debajo de los registros prepandemia, especialmente en el Noreste y Medio Oeste.

Bill Stone, CIO de Glenview Trust y accionista de Berkshire, resume la tesis de inversión en declaraciones a CNCB: "Están apostando a que el ciclo inmobiliario girará y que hay demanda reprimida". Con casi 400.000 millones en caja, Berkshire tiene músculo para esperar ese momento