Lo que nació como una iniciativa singular hoy es ya una comunidad viva, diversa y profundamente vinculada a la institución y para hablar del Concurso de Microrrelatos de Talento, estuvieron Antonio de Luis director gerente de Fundae y Jesús Navarro, uno de los ganadores.
Desde el inicio del programa, José Joaquín Flechoso lo resume con claridad: «Aquí no hablamos de los currículums, sino del talento que se expresa en palabras, en emociones y en historias que caben en apenas unas líneas».
Un concurso que nació para añadir “una capa de arte y cultura”
Antonio de Luis, director gerente de Fundae, recuerda que esta iniciativa surgió de una reflexión compartida: «Vimos junto contigo, con Capital Radio, la necesidad de dar una capa de conocimiento para potenciar el talento desde un punto de vista artístico». Lo que comenzó como un gesto simbólico es hoy un proyecto consolidado: «Es el cuarto libro, y lo que hace es dar una capa de arte y cultura a lo que hacemos, que es gestionar».
Antonio de Luis Fundae: "Poner el talento en el eje de nuestra gestión es más necesario que nunca»
Para Fundae, el talento es más que una palabra recurrente en el concurso. Es, como afirma De Luis, «la batalla del siglo 21». Y añade: «Las empresas serán por su capacidad de atraer talento, mantenerlo, retenerlo y gestionarlo». En un contexto marcado por la digitalización y la inteligencia artificial, el talento se convierte en eje estratégico: «Poner el talento en el eje de nuestra gestión es más necesario que nunca».
Microrrelatos: emoción en 100 palabras
Jesús Navarro, ganador y finalista en varias ediciones, explica la esencia del género: «Todo lo que yo escribo, en el fondo voy buscando una emoción… crear una emoción en las personas y que piensen». Para él, la frase mensual es un detonante creativo: «La frase es un disparador… hace que la mente empiece a imaginar de qué quieres escribir».
Jesús Navarro autor: "Todo lo que yo escribo, en el fondo voy buscando una emoción...."
Su método es peculiar y revelador: «Yo siempre pongo el final, la última frase y el título, y a partir de ahí monto la historia». Y reconoce que, en realidad, escribe desde un lugar íntimo: «Mis manos ponen las letras, pero quien dicta la historia es mi subconsciente».
Uno de sus microrrelatos ganadores, La costurera, muestra cómo el talento puede transformarse incluso en medio del dolor: «Amparo no dejó de coser, sino que adaptó su talento al trabajo en casa… hasta que un día… pronunció un sonoro: ¡Que te zurzan!».
La emoción de escuchar lo escrito por otros
El concurso tiene un componente mágico: la interpretación sonora de los microrrelatos. Jesús lo describe así: «Lo que noto es una felicidad… comprobar cómo una historia que estaba dentro de mi cabeza sale al mundo y vive independiente».
Una comunidad diversa que se siente parte de Fundae
Uno de los rasgos más valiosos del concurso es su diversidad. «Pasan trabajadores, estudiantes, jóvenes, jubilados, gente en desempleo… y todos con el mismo sentimiento cuando ganan», explica Flechoso.
De Luis lo confirma: «Consideran Fundae parte suya… se sienten parte de algo». Y añade un mensaje poderoso: «Lo público no es de nadie, lo público es de todos».
Incluso los equipos internos de Fundae valoran este proyecto como una herramienta de difusión: «Ponemos la difusión en manos de artistas… es una forma muy potente de anudar cultura y arte a lo que hacemos».
La experiencia que vale más que cualquier premio
Jesús lo resume con una sinceridad que define el espíritu del concurso: «La experiencia de estar en la radio, de hablar, de conocer otras personas y poder verte en un libro… eso vale más que un premio económico». Y añade algo que muchos participantes comparten: «En la gala anual creamos amigos… grandes amigos y amigas».
Un mensaje final para quienes aún no se han atrevido a participar
Antonio de Luis deja una reflexión que trasciende el concurso: «La gestión del talento es la gestión de nuestro futuro… el ser humano tiene unos límites mucho más amplios».
