Hace unos días, Deutsche Bank alertaba sobre la posibilidad de que la guerra en Oriente Próximo haga eclosionar el fenómeno del petroyuan. Una reflexión que surge después de que Irán permita el paso de buques por Ormuz a cambio de que el petróleo sea comprado en yuanes.
Tradicionalmente, la compra de petróleo se asocia a dólares. En concreto, tiene su origen histórico en la década de los 70, cuando el expresidente estadounidense Richard Nixon pactó con Arabia Saudita, la venta de petróleo en dólares de forma exclusiva para asegurar la relevancia de la divisa tras romper su vinculación con el oro. Es decir, convirtió el dólar en la “moneda oficial” del petróleo. Ahora, este juego de palabras (“petro-dólar”) podría verse transformado.
Escucha el análisis completo en este podcast:
Antes de la década de los 70, la comercialización del petróleo no estaba centralizada en el dólar. Ahora, algunos expertos creen que podríamos volver a ese escenario o incluso a uno en el que el yuan cobra mayor protagonismo
El analista de Serenity Markets, Diego Puertas, se remonta al año 2022 cuando se vivió una especia de “desdolarización” en plena escalada de la invasión Rusia en Ucrania ante las sanciones de Occidente entero a Putin. El Kremlin decidió acelerar un proceso que ya venía aplicando años atrás exigiendo pagos en rublos a países considerados “hostiles” o reforzando acuerdos con India o China sin usar dólares.
Este mismo hecho ha acelerado la escalada del yuan como divisa, no sólo por los acuerdos con Rusia.
¿Una nueva era con petroyuan?
China lleva tiempo tejiendo su propia red de comercio con el yuan. El Banco Popular de China ha firmado decenas de acuerdos con diferentes países, como (Argentina, Irán o Corea del Sur) que permiten intercambiar monedas directamente, sin la necesidad de pasar por dólares; tiene su propio sistema alternativo a SWIFT, e incluso, su mercado de futuros de petróleo denominado en yuanes, en lugar de dólares.
Son varias las voces expertas que se alzan afirmando que la economía que saldrá más reforzada de este conflicto será la de China. Reforzando esta red de pagos en yuanes y ganando influencia geopolítica en un mundo enfrentado con Trump. No obstante, existen todavía muchos “puntos muertos” en este hipotético escenario, tal y como detalla el analista de riesgos de Ebury, Enrique Díaz. "Hasta ahora, la internacionalización del yuan como divisa de reserva ha sido decepcionante, porque la mayor parte de países del mundo no confían en China; pero sería una posibilidad".
